Cómo explicar la importancia del dinero a los niños para que no se conviertan en unos materialistas

Y es que hasta los 5 años, la mayoría piensa que el dinero lo arrojan los cajeros cuando sus padres pulsan unos botones y que hay tanto como se quiera sacar. No le dan valor, pero deben conocerlo.

cómo enseñar a los niños a que se den cuenta de que el dinero no sale del aire 
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Haz la prueba. Si tus hijos tienen menos de 5 años (incluso, alguno más) observarán detenidamente cómo accionas el cajero automático a la espera de que te salga el dinero solicitado. Querrán cogerlo ellos y seguirán dando a los botones a ver si sale más: saben que es dinero, pero ni cuánto cuesta, ni para qué sirve, ni lo duro que es conseguirlo. Para ellos es una especie de juego sin más. Saben que con el dinero se consiguen cosas que a ellos les gustan (juguetes o comida) pero desconocen por completo su valor y el significado social que tiene. A los padres nos corresponde ayudarles a establecer una relación de equilibrio con el dinero para que comprendan desde el primer momento que no se puede derrochar y que no es fácil conseguirlo.

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El precio de los caprichos

La principal máxima cuando se enseña a un niño el valor del dinero, es que según hagan uso de él sus padres, así lo entenderán y copiarán ellos desde temprana edad. Por ejemplo, si todo aquello que pide se le compra, seguirá exigiendo y terminará por hacerse un materialista. Tampoco es conveniente premiar siempre con regalos su comportamiento o darle incentivos porque pases poco tiempo con él y ese sea tu modo de compensarle: no apreciará el gesto y acabará enganchado a este modus operandi. Si nos ve ahorradores, lo será. Una hucha es un sencillo método para que vayan guardando las propinas que reciben ocasionalmente. Poner una finalidad (comprarse algo que le hace mucha ilusión pero no es necesario) hará que su tenacidad ahorrativa vaya en aumento.

Y si aprecian que somos derrochones, terminarán por serlo ellos, carecerán del ejemplo necesario para saber cuándo es bueno gastar y cuándo no.

Ahorrar con ellos

El método que mejor funciona para que no desprecien la importancia del dinero es conseguir que encuentren en el ahorro una actividad estimulante. Con lo que obtengan gracias a su paciencia (siempre a corto plazo, ellos no saben de largos períodos de tiempo) aprenderán que ahorrar satisface algunos deseos, pero como todos no se puede, hay que seleccionar uno concreto; que conseguir algo no es cosa de un día ni de dos. Hay que saber esperar y desarrollar el don de la paciencia; que la generosidad es consustancial al ahorro. Además, no siempre uno debe adquirir cosas para uno mismo, también puede hacerlo para otros.

Otras ideas para enseñarles

Wondernology

COMPRAR

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Jayne A. Pearl en su libro 'Niños y dinero' recomienda aprovechar las actividades del día a día como ir a la compra o al banco para enseñar a nuestros hijos cómo usar el dinero. Y Beth Kobliner, autora de 'Haz de tu hijo un genio del dinero', va más allá y plantea fórmulas para que los más pequeños aprendan hábitos financieros:

• Cuando nos acompañen al banco verán que cualquier operación tiene una consecuencia en nuestra vida económica.
Disponer de un lugar a su vista donde dejemos dinero suelto que nos sobre con la esperanza de que reuniremos más. Ellos tenderán a copiar esta idea.
• Involucrar a nuestros hijos en nuestros planes de ahorro, explicando el porqué y desmitificando el dinero.
Mostrarles cómo se puede ahorrar no tirando ropa aún útil, comprando ofertas, diciendo que no a gastos innecesarios, como reiteradas cenas fuera de casa...

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