Jugar con los hijos mejora nuestra comunicación con ellos y hará que confíen más en nosotros

A través del juego, los niños crean relaciones de confianza con sus padres, lo que les ayudará a pedirles ayuda o consejo cuando lo necesiten.

Padre jugando con su hijo
Getty Images

Potenciar y cuidar la relación que tenemos con nuestros hijos, por ejemplo, a través del juego, ayuda a mejorar los vínculos interfamiliares y facilita la comunicación y la creación de relaciones basadas en la confianza. Sin embargo, en la sociedad en que vivimos, con tantas obligaciones y prisas, los padres no siempre tenemos tiempo para jugar con nuestros pequeños, ya sea porque estamos cansados después de la larga jornada laboral o porque tengamos atrasadas algunas tareas domésticas. De hecho, solo el 33% de los padres toman la iniciativa de jugar con sus hijos, según el estudio #JuegaConEllos elaborado por Famosa en 2017, algo preocupante teniendo en cuenta los múltiples beneficios que ello conlleva.

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Para animar a los padres a jugar con sus hijos, Mapanda, tienda de ropa infantil divertida, explica estos beneficios.

Ayuda a estrechar los vínculos familiares y a crear relaciones de confianza

Jugar con nuestros hijos y divertirnos juntos ayuda a mejorar la comunicación familiar y a alejar el estrés del día a día. Al pasar más tiempo unidos, nuestros hijos depositarán más confianza en nosotros y se sentirán más seguros y arropados, de tal manera que estarán menos presionados a la hora de contarnos alguna preocupación o pedirnos consejo.

Los niños desarrollan su paciencia y aprenden a aceptar las normas

Algunos juegos, como los de mesa, enseñan a los niños la importancia de tener paciencia y esperar su turno, así como de cumplir las normas. También podemos utilizarlos para educar a nuestros hijos a no hacer trampas y a saber perder y a gestionar la frustración, así como para enseñar y reforzar sus valores, lecciones que le ayudarán en su vida futura.

Potencia la capacidad de concentración de los niños

Los niños son inquietos por naturaleza y les cuesta mantenerse concentrados en una única cosa. Sin embargo, los juegos consiguen lograr este objetivo y ayudan a nuestros pequeños a ser más felices. De hecho, los niños que juegan con sus padres con frecuencia suelen presentar un estado de ánimo más positivo que los que no lo hacen.

Merece la pena pasar un buen rato y disfrutar de estos beneficios tan importantes para nuestros hijos, ¿verdad? Además, las opciones de juego son tan variadas que nunca os quedaréis sin recursos para divertiros en familia: juegos de mesa, juegos interactivos, deportes…

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