Mis primeros amigos

APRENDE A SOCIALIZARSE

Para que a tu hijo no le cueste relacionarse con sus compañeros del cole, debes fomentar sus contactos con otros niños desde ahora. No pasa nada si los ignora, lo importante es que se vaya habituando a su compañía.

Si les pega o muerde, dile “no” mirándole muy seria a los ojos. Y si sigue en sus trece, sácale de ese escenario y déjale solo en un rincón durante unos minutos (uno por cada año de edad), para que “reflexione”.

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Este método lo utilizan en las guarderías y suele funcionar muy bien.

No te desesperes si le cuesta compartir, porque lo raro sería que lo hiciera. Hasta los 3 años los pequeños consideran sus pertenencias como una parte de sí mismos y lo pasan realmente mal si les obligamos a prestarlas.

Cuando vayan niños a vuestra casa, guarda los juguetes preferidos de tu hijo, pero pacta con él que tendrá que dejarles el resto. Así tendrá la oportunidad de comprobar que se lo pasa mejor compartiendo sus cosas que disfrutándolas solo y se irá volviendo cada vez más sociable.

También debes familiarizarle con más adultos, no limitar sus relaciones sociales a su padre y a ti.

Dejarle con una niñera, con los abuelos o con los tíos es una experiencia muy positiva para su desarrollo emocional porque, igual que ocurre con los niños que van a la guardería y tienen relación con sus profesoras, enriquece su personalidad, refuerza su autoestima y le ayuda a ir tolerando tus ausencias, algo básico para evitar lloros cuando vaya al colegio.

Eso sí, llegado el momento de irte, no alargues la despedida.

Dale un beso, dile adiós con una sonrisa, para que la última imagen que tenga de ti sea alegre, y vete contenta, pensando que si siempre está pegado a ti, empezar el colegio va a resultarle muy duro.

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