Tácticas que funcionan

Hay algunas pautas prácticas que puedes usar para que tu hijo conozca los buenos modales y los interiorice, llegando a utilizarlos después automáticamente:

  • Definid, entre tu pareja y tú, qué consideráis buenos modales. Debéis estar de acuerdo en qué normas queréis inculcar al niño para no darle mensajes contradictorios. Luego, decidid cuáles de estos hábitos consideráis más importantes y centráos en ellos.

    Por ejemplo, si queréis que aprenda a coger bien los cubiertos, pero os parece más importante que abandone la manía de hurgarse la nariz, procurad incidir sólo en esto. La idea es que no le lleguen multitud de órdenes agobiantes. Es mejor ir poco a poco, de lo más a lo menos relevante.

  • Sé muy clara al decirle lo que esperas de él. En vez de darle ideas genéricas, como “pórtate bien” o “sé bueno”, dile cosas muy concretas, como “cuando llegue la visita estate tranquilo” o “comparte tus juguetes con David”.
  • Recuerda que tienen más efecto las normas positivas que las negativas. Siempre será mejor que le digas “cuando los demás hablen, escucha y espera” a “no interrumpas las conversaciones”.
  • Celebra sus logros. Hazle saber que te gusta que se comporte tan bien. Podéis tener una contraseña secreta, como un gesto con el dedo o un guiño. Úsala por ejemplo cuando os encontréis con un conocido por la calle y el niño le salude cariñosamente.

    Le encantará saber que estás orgullosa de él y que tenéis un código secreto y se animará a seguir progresando. Si, por el contrario, se muestra mohíno y no quiere dar besos, no le agobies, pero cuando os quedéis a solas dile que estás disgustada por su comportamiento y recuérdale por qué es importante ser educado.

  • Prevé las situaciones conflictivas. No es raro que cuando estéis con terceras personas el niño se porte peor.Antes de salir de casa, dile lo que esperas de su comportamiento. Si donde vais no va a encontrar con qué jugar, lleva un juguete para que no se aburra.Ten en cuenta que se portará peor si está cansado, procura que duerma las horas necesarias.
  • Ojo con lo que ve en la tele.Todo tu esfuerzo puede venirse abajo si le dejas viendo programas “basura”. Elige los espacios televisivos que ve, vigila que los contenidos sean adecuados a su edad e intenta estar con él para explicarle las cosas y advertirle sobre los personajes que desarrollan malos comportamientos.

    La tarea de inculcar al niño buenas maneras es lenta y requiere grandes dosis de paciencia, pero los resultados son muy gratificantes.Tómate esta labor con humor, no te agobies si los avances tardan en llegar y ten en mente dar ejemplo constantemente.

    Ya conoces ese refrán que dice: “Educación y buenos modales abren puertas a raudales”.Y el refranero rara vez se equivoca.

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