¿Qué se dice?

Enseñar a los niños normas de cortesía les prepara para la convivencia y les ayuda a ponerse en el lugar del otro. ¿Sabes cómo hacerlo para que sea un éxito?

Los buenos (o malos) modales se reflejan a diario en nuestra vida cotidiana. Pero... ¿cómo enseñárselos a los niños? ¿Cuándo inculcarles que deben saludar, dar las gracias, pedir las cosas por favor...? ¿O que han de esperar sin interrumpir, ceder el paso, taparse la boca al toser...? Empezamos por el principio.

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LA IMPORTANCIA DE SER EDUCADO

Las buenas formas tienen una gran trascendencia, quizá mayor de la que podamos pensar en un primer momento.Y es que el fin último de que el niño dé las gracias o se despida correctamente no es que aprenda a realizar esos actos amables de una forma superficial, sino que se ponga en el lugar del otro, se preocupe por el bienestar de los que le rodean y trate de hacerles la vida más agradable.

Los buenos modales suponen un bagaje importantísimo para el pequeño, ya que gracias a ellos aprende a convivir y a comunicarse de un modo correcto con los demás y eso le prepara para tener unas relaciones más fluidas y sanas en el futuro.

Interiorizarlos también le ayuda a compartir y, lo que quizá es todavía más importante, a sentirse más seguro y a controlarse y ser capaz de reprimir posibles impulsos negativos, como insultar, dar contestaciones desagradables, tirar las cosas al suelo...

LAS TRES REGLAS DE ORO

La buena educación comienza en casa. El niño aprende por imitación, absorbe todo lo que ve como una esponja.Y, según los estudios realizados al respecto, en la adquisición de buenos o malos modales, más que en ningún otro aprendizaje, los principales modelos de los pequeños son sus padres. Por eso debes seguir estas premisas básicas:

  • Edúcale con tu ejemplo. Lo primero, piensa si en casa os comportáis como quieres que lo haga tu hijo. Si la respuesta es negativa, tenéis que cambiar vuestros hábitos.
  • Emplea la repetición. Las conductas repetidas se convierten poco a poco en hábitos. Intenta que tu hijo te vea siempre saludar a la gente con una sonrisa, despedirte con un beso, sentarte bien a la mesa...Asimismo, debes estar atenta a sus modos y frenar en cuanto lo detectes cualquier mal hábito.
  • Da importancia al tema. Que el niño comprenda que ser educado es algo imprescindible para una convivencia feliz, y que no se trata de seguir unas normas impuestas caprichosamente.
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    ¿A qué edad aprenden modales?

    Para inculcar a tu hijo los buenos modales debes actuar con amabilidad y paciencia, sin enfadarte, con sentido del humor y teniendo presente siempre su edad (no puedes pretender que un niño de 3 años no se manche cuando come, pero sí que se limpie con la servilleta).

    Tienes que empezar a trabajar este tema desde que el niño es un bebé.Y es que, como su capacidad de absorción es inmensa, siempre tendrás que estar alerta, dando ejemplo. Como regla general, a los 2 años tu hijo puede saludar y despedirse dando un beso, decir por favor y dar las gracias.

    Desde los 3 años puede recoger las cosas después de usarlas y pedir disculpas cuando ha hecho algo mal. Y desde los 4 años le puedes pedir que sea paciente, que mastique con la boca cerrada, que ejerza de anfitrión con sus amigos, que utilice bien los cubiertos y que conteste educadamente al teléfono.

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