¿Le apunto a comedor?

¿LE APUNTO A COMEDOR?

Es una buena idea si...

Vives lejos del colegio. Porque recoger a tu hijo al mediodía, darle de comer y volver a dejarle en el centro supondría un agobio tremendo para los dos.

Tu hijo es mal comedor. Los niños aprenden por imitación y es muy probable que tu pequeño, al ver comer a sus compañeros, se anime a hacerlo también. Además, el responsable del comedor no estará tan pendiente de él como tú, y así el niño, al sentirse menos presionado, desarrollará su iniciativa propia y comerá mejor.

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Le cuesta hacer amigos. Compartir la comida con sus compañeros, en un ambiente distinto al de clase, es una ocasión ideal para que disfrute con todos e intime más con algunos.

Tiene alergia a algún alimento. Debes hablar con el encargado del comedor y explicarle de forma muy detallada los alimentos que puede y los que no puede ofrecer a tu hijo. Pero que tu pequeño tenga la oportunidad de comer con todos le ayudará a aceptar su problema con naturalidad y evitará que sus compañeros le consideren “raro”.

No es una buena idea si...

Es menor de 3 años. Hay niños que cumplen los años en el último trimestre del año y empiezan el colegio siendo casi bebés. Si el tuyo es uno de ellos, habla con su profesora. Tal vez sea mejor que, hasta enero, coma en casa.

Se pone enfermo muy a menudo. Ir a comer a casa y descansar un poco le ayudará a recuperar fuerzas y a coger defensas.

EN BUENA FORMA FÍSICA Y EMOCIONAL

Aunque los primeros días le notes un poco más ñoño, caprichoso y llorón, no cometas el error de rendirte ante sus lágrimas y dejarle faltar al centro, porque ello le haría mucho más difícil el acostumbrarse a su nueva vida.

Lo que sí debes hacer para que su incorporación al colegio no le angustie ni le haga llegar exhausto al final de la jornada, es asegurarte de que a diario...

  • Sigue una alimentación variada, completa y equilibrada.
  • Duerme las horas que necesita.
  • Pasa un rato al aire libre respirando aire puro (en los columpios, yendo a comprar contigo, paseando...).
  • Dispone de varias horas libres para jugar (en el cole aprende jugando, pero necesita el juego libre, no dirigido).
  • El tiempo que pasáis juntos, aunque sea escaso, es de calidad.

    En esta fase de su vida, vuestro hijo necesita más que nunca que le habléis, le escuchéis, le orientéis, le respetéis... y, por supuesto, que os riáis con él y le hagáis sentirse muy querido.

    Comprobando que su familia es una base sólida en la que siempre puede apoyarse adquirirá la seguridad suficiente para salir de casa y adaptarse sin complicaciones a su nuevo ambiente.

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