Cómo dar la fruta a los niños de forma divertida

¿A tu hijo se le resiste la fruta? Prepárale platos tan divertidos como estos y a partir de ahora te la pedirá sin parar.

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D.R.
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Un búho muy colorido

Lava muy bien una manzana, sin pelarla, corta una rodaja grande para formar el cuerpo del búho y pon dos pedacitos en la zona inferior, como si fueran las patas. Coloca a cada lado del cuerpo tres rodajas de melocotón (grande, pequeña y mediana) y tendrás las alas. Haz la cara con una frambuesa y dos rodajas grandes de kiwi. Y utiliza el resto de esta fruta, partida en taquitos, para crear la rama en la que se apoya el animal con ayuda de un palillo.

Una receta estupenda para niños a partir de 18 meses, porque tiene frutas muy variadas y así presentadas quedan de lo más apetecible.

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Buscando a Nemo

La mandarina es una de las frutas que más suelen gustar a los niños. Y si a tu hijo se la das colocando los gajos como te mostramos en la foto, en forma de pez, el éxito está asegurado. Solo te queda crear las burbujas con varias uvas y hacer la boca con dos trozos de fresa.

Dos advertencias: si tu hijo tiene menos de 18 meses no pongas fresa. Y si tiene menos de 3 años, recuerda que las uvas deben estar muy partidas (cada una, en cuatro trozos).

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¡Qué palmera tan dulce!

Corta un plátano en rodajas (sin separarlas), para convertirlo en el tronco de la palmera. Pela un kiwi y pártelo en rojadas; utiliza las tres más grandes para formar un arbusto y corta por la mitad las otras para crear las hojas de la palmera. Pon una rodajita de limón como si fuera un sol y haz los rayos con gajos de melocotón. Usa lo que te quede de esta fruta para hacer la base de la palmera (cortándolo en taquitos) y adorna con varias frambuesas.

Una receta ideal para peques que ya comen todo tipo de frutas (el melocotón suele ser muy alergénico y no conviene dárselo al niño antes de los 18 meses y las frambuesas hay que partirlas en trozos más pequeños para evitar riesgos de atragantamientos).

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Y baby mariposa, en el mío

Otra mariposa muy sana para tus hijos, y más sencilla de hacer. Solo necesitas media rodaja de naranja para el cuerpo. Da vida a la cara pintando dos ojitos y una boca con chocolate líquido, haz las alas con rodajas de kiwi y pon como antenas dos hojitas de hierbabuena.

Puedes utilizar mandarina en lugar de naranja, si a tu hijo le gusta más. Y recuerda quitar las hojitas de hierbabuena antes de que empiece a comer.

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Una ovejita frutera

Prepara el entorno: monta el "suelo" con tres filas de uvas verdes y adórnalo con dos flores hechas con dos trocitos de corteza de limón (quítalos antes de que el niño empiece a comer), dos rodajas de fresa y dos trocitos de plátano. Luego, coloca una rojada de limón como si fuera el sol.
Para la oveja solo tienes que cortar un plátano en rodajas muy finas y montar unas sobre otras formando el cuerpo. Haz la cara con varias uvas moradas y cuatro trocitos de plátano.

Si a tu hijo le gustan los animales, con este plato triunfarás. Eso sí, ofréceselo a partir de los 18 meses, cuando ya pueda tomar fresa. Y si tiene menos de 3 años no pongas las uvas enteras, sino cortadas en trocitos pequeños.

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¡Mamá mariposa está en mi plato!

Para hacer el cuerpo solo necesitas pelar el plátano y colocarle como adorno unos ojos y una boca hechos con trocitos de fresa y unas antenas de cáscara de limón. Para las alas, coloca cuatro rodajas finas de limón (dos más grandes en la zona superior y dos más pequeñas en la inferior). Cúbrelas con rodajitas de fresas, y pon encima de cada una de ellas una rodaja de kiwi, otra de plátano y una tercera, más pequeña, de fresa.

Deja que tu hijo se coma este plato con los dedos, le encantará ir "quitando capas" y descubriendo las rodajitas de frutas. Pero no se lo des si tiene menos de 18 meses, recuerda que la fresa es muy alergénica.

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¡Hola, señor fresón!

Compra fresones grandes y ponles "piernas", clavando en cada uno dos palillos y al final de estos, dos trozos de mango. Para la cara solo tienes que hacer dos pequeños agujeros en los que colocar los ojos (dos bolitas de chocolate) y una raja fina en la que insertar un trocito de melocotón.

Un postre de lo más divertido (y original) para alguna fiesta de cumpleaños de niños un poco más mayorcitos (nunca para menores de 18 meses, por el riesgo de alergia del fresón, el mango y el melocotón).

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¿Dónde vais, gusanitos?

Tan sencillos de hacer como comprar palos finos de brocheta e insertar en ellos varias uvas verdes. Para las cabezas, pinta en la primera uva de cada brocheta unos ojos y una boca con un poco de chocolate líquido y adorna con unas ramitas de romero (quítalas antes de que el niño empiece a comer).

Otra idea genial para fiestas de cumpleaños, teniendo en cuenta que solo pueden tomar estos gusanitos los niños mayores de 3 o 4 años (antes hay riesgo de que se atraganten con las uvas).

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¡Al sol que más refresca!

Solo tienes que poner en el plato una rodaja de piña, rellenando el centro con trozos de esta misma fruta. Luego lava varias fresas, córtalas en rodajas y elige las que tengan un tamaño similar para colocarlas alrededor como si fueran los rayos del sol. Crea una carita sonriente con unas cuantas uvas moradas partidas por la mitad... ¡y listo!

Una presentación muy fácil... y muy, muy apetecible. Ideal para niños más mayorcitos (si se la ofreces a uno menor de 3 años, antes de que empiece a comer tendrás que partir mucho las uvas para evitar atragantamientos).

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