Recetas veraniegas para niños

El calor hace que el apetito de los niños (y de los mayores) disminuya. Con estos platos nutritivos y vistosos, solucionado.

 

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Aperitivo de sandía y queso

Pon en un cazo al fuego 100 g de queso de cabra y 4 cucharadas de leche y remueve hasta obtener una mezcla homogénea. Retira, deja templar, ponlo en una manga pastelera y reserva en la nevera. Corta la sandía en rodajas de unos 5 cm de grosor y con ayuda de un vasito córtalas en cilindros. Vacía 1 cm de la parte superior del cilindro y rellena con la manga pastalera. Exprime un poquito de limón.   

Nos gusta porque...
Es un bocado refrescante y sorprendente. La sandía proporciona gran cantidad de agua (perfecta en verano) y tiene propiedades antiinflamatorias. El queso aporta calcio, siempre importante para los niños.

Rollitos de pepino y salmón

Pela el pepino y córtalo a lo largo en tiras finas. Lávalo (así no amargará) sécalo bien y sala ligeramente. Extiende sobre cada lámina de pepino queso crema en una capa finita. Mételo en el congelador mientras cortas el salmón ahumado en tiras, saca el pepino, pon el salmón sobre el queso y enrolla formando un cilindro. Pínchalo con un palillo hasta servirlo, para que no pierda la forma.

Nos gusta porque...
Es un entrante ligero y nutritivo a la vez. El pepino hidrata (tiene una gran cantidad de agua y poquísimas calorías) y es rico en vitaminas C y A. El salmón añade a la receta grasas saludables y proteínas.

Sándwich VIP Plano

Bate un aguacate con zumo de limón y sal. Corta tomate y mozarella en rodajas. Pasa a la plancha un filete de pollo salpimentado y córtalo en tiras. Monta el sándwich untando el pan fino con crema de aguacate, mozarella, otro pan, aguacate, tomate, pollo y pan.  

Nos gusta porque...
Es un plato único completísimo, nutritivo, rico y fácil de preparar, que también podéis llevar (envuelto en papel film) de excursión.

Minitartaletas de calabacín

Cubre con masa quebrada varios moldes. Mezcla en un bol huevos batidos, queso gruyere, nata líquida y sal. Corta el calabacín en tiras y deja hervir un minuto. Retira y enfría. Coloca todo en las tartaletas y hornea hasta que se dore. Puede tomarse caliente, del tiempo o frío.  

Nos gusta porque...
El sabor del calabacín con queso es genial y es una forma fácil de que los niños coman este vegetal rico en fósforo y en potasio.

Salchichas en pasta filo

Pinta ocho láminas de pasta filo con mantequilla previamente derretida por las dos caras. Corta queso emmental en bastoncitos. Pon sobre cada lámina de pasta una salchicha, unos bastoncitos y un par de ajetes tiernos. Enrolla con la pasta y mete al horno hasta que quede dorado. Retira y toma caliente, del tiempo o frío. 

Nos gusta porque...
Es un aperitivo perfecto para cualquier ocasión y a la vez que los niños disfrutan de las salchichas están tomando el calcio del queso y beneficiándose de las propiedades antibióticas naturales de los ajetes, que ayudan a reforzar las defensas.

Gominolas de fresas

Limpia 250 g de fresones maduros y trocéalos. Ponlos al fuego junto a 100 g de azúcar hasta que esta se disuelva y quede una mezcla homegénea y reserva. En otro cazo pon 200 g de agua al fuego y cuando empiece a hervir añade dos sobres de gelatina neutra; remueve hasta que se disuelva. Retira y reserva. Mezcla el agua con el puré de fresones, vuélcalo en un molde de silicona y deja en la nevera hasta que esté sólido. Desmolda y corta en dados. Listo para servir de postre.  

Nos gusta porque...
Es una forma original de comer fruta (pero ojo con el azúcar). Los fresones combaten la anemia y refuerzan el sistema inmunológico.

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