2 desayunos para niños que no desayunan

Existen dos tipos de niños a los que les cuesta hacer un desayuno en condiciones: los que se niegan a ingerir nada por la mañana y los que son muy perezosos a la hora de comer.

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D.R.
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Si tu hijo se levanta con sueño o con poca hambre

El desayuno rompe un ayuno de 10 o 12 horas, así que es muy importante no saltárselo, sobre todo en el caso de los niños que, como explica el doctor Moreno, tienen menos reservas que los adultos.

Si tu hijo no quiere comer nada por las mañanas, piensa que quizá el problema esté en que las cenas son demasiado copiosas. Prueba unos días a reducir la cantidad de comida que ingiere por las noches, a ver si funciona.
Otra buena idea es hacer que comience el desayuno con un líquido, mucho más fácil de aceptar. Por ejemplo, cambia la pieza de fruta por un zumo. Aprovecha que ahora las naranjas están en su momento ideal y prepara un zumo natural, sus vitaminas son excelentes aliadas contra los resfriados porque potencian el sistema inmunitario.

Otra cosa es que el niño se levante cansado y le cueste comer por esa razón. Si es así, plantéate la opción de acostarle un poco antes; quizá necesite más horas de sueño.

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Si tu hijo es perezoso con la comida

En este caso, facilítale las cosas lo máximo posible a la hora de desayunar. Por ejemplo, pélale la fruta, córtala en trocitos y preséntala en un plato de forma apetitosa, o dásela en una macedonia, con colores muy vistosos. De esta manera tendrá que esforzarse menos y además, como los niños comen por los ojos, si ve un plato bonito se animará a tomarlo con más ganas.

Otra idea: mezcla los trocitos de fruta con un yogur y un puñado de cereales, o prepara un batido de yogur o de leche con fruta. Así, en un solo vaso tu hijo estará ingiriendo lácteo y fruta de una vez.

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