Sándwiches para pequeños gourmets

¿Estás cansada de que tus hijos solo quieran sándwiches de jamón y queso? Te proponemos rellenos diferentes, originales y muy sanos, con los que les animarás a probar nuevos sabores.

 

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Vegetariano: de quinoa y maíz

Mezcla unas cucharadas de quinoa cocida, maíz de lata, lechuga y tomates cherry picaditos (si el niño es pequeño, aplasta todo con un tenedor). Aliña con aceite de oliva y rellena con la mezcla el sándwich.

Qué aporta

La quinoa, un pseudocereal rico en hidratos de carbono complejos y grasas omega 6 y omega 3 (combaten el colesterol), tiene mucha proteína y además potasio, magnesio, calcio, zinc, vitaminas del complejo B y vitamina E. El maíz aporta fibra y la lechuga y el tomate son ricos en vitamina C, buena para el sistema inmunitario.

Inglés: de roast beef y miel

Corta una loncha fina de roast beef o carne asada, coloca encima unas hojas de espinacas o lechuga y aliña con una salsa hecha con una cucharada de miel, un chorrito de aceite de oliva y un pelín de mostaza (solo si el niño es mayor).

Qué aporta

Un sándwich bastante completo, puesto que la carne aporta proteínas de alta calidad que ayudan al correcto funcionamiento del organismo y sus estructuras, además de hierro, vitamina A (fortalece el sistema inmunológico) y magnesio (previene las enfermedades cardiovasculares).

Árabe: hummus con crudités

El hummus se hace con puré de garbanzos, sésamo, limón y aceite de oliva. Añade “crudités” (zanahorias, apio y pepino) bien ralladas y tendrás un relleno de sándwich fresco y riquísimo.

Qué aporta

Con el hummus obtiene proteína de origen vegetal baja en grasa e hidratos de carbono; minerales como potasio (bueno para el sistema cardiovascular), hierro y calcio y además ácido fólico, vitamina B (niacina) y riboflavina (protege el sistema nervioso). En cuanto a las “crudités”, aportan diversas vitaminas y minerales.

Griego: vegetal con salsa de yogur

Necesitas lechuga picada, tomate en trocitos pequeños y una lata de atún en aceite de oliva. Mezcla todo, aliña con una salsa hecha con yogur, pepino, un poco de aceite y hierbabuena, y rellena el sándwich.

Qué aporta

La salsa de yogur es una buena fuente de calcio, necesario para los huesos y los dientes, y el atún es rico en ácidos grasos esenciales, que fortalecen el sistema cardiaco, contribuyen al correcto crecimiento del niño y fortalecen su sistema inmunitario.

Cubano: de huevo y plátano

Corta el plátano en trocitos pequeños, fríelos, añade un huevo y revuelve; el huevo debe quedar muy cuajado. Rellena el sándwich con este revuelto y añade una cucharada de arroz salvaje cocido. Si a tu hijo le cuesta probarlo, puedes añadir un poco de salsa de tomate.

Qué aporta

El huevo contiene proteínas de alto valor biológico que ayudan al niño a crecer de forma saludable, el plátano tiene potasio, un mineral que ayuda a prevenir los calambres musculares, y el arroz salvaje aporta mucha fibra, ideal para evitar el estreñimiento.

Nórdico: de salmón y queso

Pica medio mango pequeño, añade una cucharada de queso fresco y una loncha de salmón ahumado picada. Rellena el sándwich y añade tomatitos cherry picados y aceite de oliva.

Qué aporta

El mango (desde 18 meses de edad) es rico en antioxidantes y en potasio (ideal para los músculos) y contiene buena fibra que ayuda a mejorar el tránsito intestinal. El queso aporta calcio. Y el salmón ahumado es rico en ácidos grasos esenciales, pero no debes dárselo más de una vez a la semana por su alto contenido en sal y porque puede tener metales pesados.

Oriental: con pollo al curry suave y manzana

Corta en tiras un filete de pollo a la plancha o cocido y mézclalo con una manzana pequeña muy picada y una salsa hecha con una cucharada de mayonesa y un pelín de curry. Rellena.

Qué aporta

La manzana aporta fibra, vitaminas y minerales, el pollo proporciona la proteína baja en grasa y el curry es un sabor nuevo que gusta mucho a los niños más mayores. Es mejor que lo hagas con mayonesa comprada para que esté elaborada con huevina y evitar así posibles problemas con el huevo.

Mediterráneo: de atún y lechuga

Haz el relleno mezclando una lata de atún con maíz en conserva y lechuga roja rizada bien picada. Aliña con un chorrito de aceite de oliva y unas gotas de limón (esto último, opcional).

Qué aporta

La lechuga es rica en flavonoides, que protegen al organismo de agentes patógenos, en vitaminas A, E , C, B1, B2, B3 y B9 y en fibra. El atún es un pescado azul que contiene ácidos grasos esenciales (ayudan a regular el colesterol), vitamina E, fósforo (bueno para el sistema nervioso) y calcio (para los huesos).

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