Ya puedes empezar a darle pescado

El pescado es de los mejores alimentos para los huesos y músculos de tu hijo y para su desarrollo cerebral. ¿Cuándo puedes empezar a dárselo, qué pescados elegir y cómo prepararlos?

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un alimento genial para el niño

El pescado es fuente de vitaminas (A, D y B), minerales y proteínas de alto valor biológico. Y, en concreto el azuyl, es rico en ácidos grasos poliinsaturados, importantísimos para la salud: la OMS destaca su papel en la prevención de ciertas enfermedades relacionadas con el campo cardiovascular y autoinmune y también juegan una importante labor en el desarrollo de la función cognitiva cerebral. "No me cansaré de decirlo: es un alimento básico en la dieta de los niños, resume la doctora Begoña Cerdá.

A modo de orientación , se recomienda introducir el pescado blanco en la alimentación infantil alrededor de los 9 meses y el azul a partir de los 18, y luego establecer entre tres y cuatro raciones semanales. De todas formas este calendario no es una pauta rígida. Incluso hay algunos pediatras que opinan que podría empezar a darse un poco antes.

Por otro lado conviene tener presente que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda evitar el consumo de pez espada, tiburón, atún rojo y lucio en niños menores de 3 años por sus altos índices de mercurio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Primero, pescado blanco en puré

Introdúcelo de forma progresiva. Así será más fácil detectar reacciones de alergia. El primer día prueba con 10-15 gramos y si lo preparas en la comida (mejor) no repitas en la cena. Poco a poco aumenta la cantidad hasta 30-40 y tres raciones por semana.

Añádelo triturado al puré de verduras y patata o al de arroz, en sustitución de la carne. Cocínalo hervido o al vapor, sin sal, deeste modo se conservan mejor sus nutrientes. Hay gran variedad donde elegir: merluza, lenguado, gallo, rape, bacalao fresco, rodaballo... Opta por las especies más habituales en el mercado (de proximidad y más económicas). Los tarritos también son válidos y una excelente solución si le das de comer fuera de casa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
En trocitos, desde el año de edad

Tu hijo ya puede comer alimentos troceados. Descubrirás que le encanta cogerlos con las manos. Deja que lo haga, aunque acabe la mitad en la mesa. ¡Es su forma de aprender!

Un pescado blanco a la plancha o al horno es muy suave e indicado para ofrecerlo a trocitos. Desmenúzalo con las manos para detectar y extraer las espinas y échale un chorrito de aceite de oliva por encima.

Quizá le cueste un poco aceptarlo así, porque está empezando a masticar y le supone un esfuerzo. Las preparaciones que le ayuden, como las croquetas o las albóndigas, o mezclado con arroz, serán bienvenidas. Otra idea es la sopa de caldo con trocitos desmenuzados de pescado y pasta fina o sémola. ¡Ideal para el invierno!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Comer pescado como un niño mayor

A los 15 meses tu hijo mastica mejor y puedes ofrecerle el pescado en filetes o rodajas. La dieta aún se basa en el pescado blanco (en raciones de unos 50 h), pero puedes empezar a darle semigrasos, como la lubina o la dorada.

Deberás ser muy cuidadosa con las espinas. Evita problemas eligiendo las partes con menos cantidad, como el filete o lomo y revisa concienzudamente el plato antes de servírselo.

Cocina el pescado a la plancha sin que se pase (quedaría duro) y condiméntalo de distintas formas para que esté jugoso: hierbas aromáticas, aceite y perejil o salsa de tomate. Otras opciones bien recibidas por los niños: buñuelos o flan de pescado con tomate o verdura.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Pescado azul, desde el año y medio

Se espera a esta edad para introducir el pescado azul porque es más alergénico (susceptible de provocar alergia) y más difícil de digerir que el blanco, al ser más graso. Para que te hagas una idea, el blanco tiene un porcentaje de grasa de 2,5%, que se concentra sobre todo en el hígado, y éste tiene entre 6% y 25%, en todo el cuerpo (también aporta más omega-3).

Sardina, caballa, salmón, boquerón y salmonete son opciones buenísimas. Una idea que funciona: fríe boquerones pequeños rebozados y deja que los coja con las manos.

Otra idea: añadir el pescado a platos que le gusten. Por ejemplo, unos macarrones con trocitos de salmón o una tortilla de bacalao.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El marisco, en último lugar

A los 24 meses se considera que el niño ya puede comer prácticamente de todo y le motivará ver que ya toma lo mismo que vosotros. Aun así, todavía deberás evitar excesivos fritos y salsas muy fuertes o picantes.

Ahora puedes introducir las conservas (mejor esperar a esta edad por su contenido en grasa y sodi) y el marisco y los moluscos. Empieza por calamares, sepia, berberechos y gambas y deja para el final ostras y mejillones.

No le des marisco crudo o poco cocinado. Las formas más adecuadas son vapor y plancha. Prapara por ejempolo unos langostinos a la plancha y sírvelos en brochetas con tomate o calabacín. Otra opción muy nutritiva: sopa de marisco. Prepara un caldo con gambas y pescado blanco (la merluza es ideal) y luego añádele zanahoria, patata y gambas rehogadas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Puedes dar al bebé pescado congelado?

Claro que sí. Tiene las mismas propiedades que el fresco y la ventaja de que puedes comprarlo en lomos o filetes sin espinas y de que con él evitas el peligro del parásito anisakis.

Recuerda transportarlo en bolsas isotérmicas y si al llegar a casa se ha descongelado no lo vuelvas a congelar.

Si compras el pescado fresco congélalo un par de días. Para hacerlo lávalo, prepara piezas del tamaño que vayas a cocinar, mételo en bolsas para este uso y etiquétalo con la fecha. Para consumirlo descongélalo en el frigorífico o en microondas, no a temperatura ambiente.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Alergia al pescado?

El pescado es uno de los mayores causantes de alergias en niños. Por eso se recomienda esperar a los 9 meses para introducirlo en la dieta (o más, si en la familia hay antecedentes).

Los síntomas de reacciones adversas son muy variados. Van desde leves urticarias, diarrea o dermatitis atópica a casos más graves, como dificultad para respirar.

Ante cualquier sospecha, a tu hijo le harán pruebas cutáneas y/o un análisis de sangre. El tratamiento incidal es seguir una dieta exenta de pescado. En muhcas ocasiones con esta precaución desaparece la alergia (cosa bastante frecuente a los 5-6 años).

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo