Comidas para llevar: de segundo...

Estas recetas que te sugerimos son geniales como plato único o como segundo plato.

 

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Revuelto de calabacín y jamón

Trocea muy bien medio calabacín pelado y después fríelo en un poco de aceite de oliva suave. Una vez que esté bastante tierno, aplástalo con el tenedor, añade media loncha de jamón York picadito y un huevo batido y remuévelo todo hasta que el huevo se cuaje (es muy importante que no quede crudo). Se lo puedes ofrecer a tu hijo desde los 18 meses.

Erizo naranja

Cuece en un poco de agua (sin sal) una patata bien lavada, pelada y troceada. Cuando esté tierna, sácala, rocíala con una cucharada de aceite de oliva y tritúrala bien con el tenedor hasta conseguir un puré espeso y homogéneo. Aparte, pela una zanahoria grande, cuécela y cuando esté tierna, escúrrela; haz pequeñas tiras con ella, como si fueran palitos, y resérvalos. Prepara un filete de pavo a la plancha y haz lo mismo que con la zanahoria. Coloca los palitos de zanahoria y pavo en una fiambrera y el puré de patata en otra. Mételo todo en un recipiente portátil. Cuando llegue la hora de comer, coloca una bola de puré de patata en un plato y pincha sobre ella los palitos finos de zanahoria y pollo. Este plato invita a los niños a comer con los dedos, algo que les encanta. Tu hijo puede tomarlo desde los 18 o los 20 meses.

Tortilla verde

Pica media cebolla y dórala en un poquito de aceite, agrega un manojo de espinacas (previamente lavadas, escurridas y picadas) y deja que se hagan durante unos minutos. Aparte, bate un huevo, agrega el sofrito de espinacas y mézclalo todo bien. Pon la mezcla en la sartén y deja que se haga a fuego lento durante unos minutos (dale la vuelta para que se cocine por el otro lado). La tortilla debe quedar bien cuajada, no conviene que quede a medio hacer ni cruda.  Tu pequeño puede tomarla a partir de los 2 años.

Pastel de patata y carne

Les gusta a todos los niños y está mucho mejor de un día para otro. Pela dos o tres patatas, trocéalas y ponlas a cocer en un recipiente cubiertas con agua. Una vez cocidas, tritúralas hasta obtener un puré espeso y resérvalo. Pocha en una sartén a fuego lento un cuarto de cebolla picada y añade 250 g de ternera también picada y dos cucharadas de tomate frito. Deja que se cocine todo durante unos minutos mientras remueves. En una fuente coloca una capa de puré, otra de lonchas de queso, la siguiente de carne picada y la última, otra vez de puré. Espolvorea con queso rallado y mételo en el horno media hora. Puedes dárselo al niño desde los 18 meses.

Sándwich de pera y queso

Acasi todos los niños les encanta la mezcla de la pera y el queso fresco. Puedes utilizar queso de Burgos o queso Ricotta (este último es más blandito). Quita la corteza a dos rebanadas de pan de molde, úntalas con queso, coloca sobre una de ellas trocitos muy pequeños de pera (puedes utilizar fruta fresca al natural, cocida o en almíbar) y tápala con la otra rebanada. Envuelve el sándwich con papel de aluminio o transparente de cocina y colócalo dentro de la neverita. Tu hijo puede tomar este plato como merienda desde los 18 meses. Eso sí, si es poco comedor, prepáraselo sólo con una rebanada de pan.

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