Polos caseros, ideas y beneficios

En verano, cuando aprieta el calor, las meriendas no pueden seguir siendo de lo mismo. Dar a tu pequeño un rico y refrescante helado sabiendo que, al tiempo, toma calcio y todas las vitaminas de las frutas es el objetivo. Si, además, consigues que participe en la elaboración de estos ricos y divertidos polos, habrás hecho mucho por su alimentación, su desarrollo y por vuestra relación. 

Las recetas de helado para niños son muy sencillas de preparar. Todas tienen que llevar una base grasa (leche o nata) para evitar que se cristalice, y no necesitas hacerte con una heladera, con que tengas varillas de batir y ganas de darle al brazo, basta.

Eso sí, ¡les entrarán por los ojos!, sobre todo si se trata de polos nutritivos hechos a base de leche, verduras... Así que, compra unos moldes bonitos y originales (como los de Lékué con formas de cactus, fresa…) para que se los tomen muy a gusto. Una vez que ya tienes el recipiente perfecto, haz la base de helado:

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Pon a enfriar (mucho, pero sin congelar) la base grasa (leche evaporada o nata) y luego bátela.

Añade a la mezcla yogur y azúcar con la fruta o la verdura que quieras poner a tus polos, tritúrala y vuelve a batir para que quede homogéneo.

Deja la mezcla un par de horas en la nevera y remuévela cada media hora.

Cuando tengas una pasta suave rellena los moldes y mételos en el congelador hasta que cuajen.

Puedes evitar la base grasa y elaborar los polos con agua y frutas naturales.

Buenas ideas de polos caseros

Con trocitos: Coloca trozos de frutas en los moldes, añade zumo de naranja y azúcar.

De verduras: Tritura aguacate o espinacas cocidas con leche, azúcar, nata y zumo de limón.

De yogur: Mezcla yogur griego con frutas del bosque, la misma cantidad de nata y azúcar.

Encuentra más ideas y recetas en www.lekue.com

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