15 superalimentos muy beneficiosos para los niños

Una alimentación equilibrada es fundamental para nuestra salud. Descubre los superalimentos que no pueden faltar en la dieta de tu hijo.

La alimentación es básica para conseguir que nuestros hijos crezcan sanos y se desarrollen completamente. Por supuesto, una dieta equilibrada es el objetivo que nos tenemos que marcar, en la que no falten las verduras, frutas, cereales y carnes magras en dosis adecuadas.

Al preparar esta dieta equilibrada, tenéis que tener en cuenta los “superalimentos”, que son alimentos naturales que aportan nutrientes que resultan beneficiosos para la salud. Su consumo permite prevenir enfermedades cardiovasculares o distintos tipos de cáncer. Entre los muchos que hay, vamos a ver quince de ellos que es conveniente que incluyáis en la alimentación de toda la familia y, por supuesto, en la de los niños.

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  • Aceite de oliva. Mejora la absorción del calcio en el intestino y aumenta el colesterol bueno (HDL), por lo que nos protege de enfermedades cardiovasculares y mantiene la tensión arterial en el rango correcto. Es preferible cocinar con aceite de oliva que con mantequilla u otras grasas animales. También se puede tomar crudo usándolo para aliñar ensaladas, verduras, etc.
  • Huevos. Su alto contenido en proteína hace que tenga un nivel elevado de aminoácidos esenciales que ayudan al crecimiento y a mejorar el sistema inmunitario. Aunque contiene colesterol en la yema, también contiene lecitina que permite que se elimine y evita su absorción excesiva. Es rico en hierro y vitaminas B, A y D.
  • Sardinas. Ricas en omega 3, también contienen minerales (calcio, magnesio, hierro, manganeso, cobre, fósforo, y zinc) y vitamina B.
  • Tomates. Contienen licopeno y glutatión. Es uno de los alimentos con mayores propiedades antioxidantes y reduce las posibilidades de contraer varios tipos de cáncer.
  • Arándanos. Contienen antocianos y carotenoides, vitamina C y fibra. Tienen efecto antioxidante y antiinflamatorio y están recomendados en casos de infección urinaria.
  • Lentejas. No contienen grasa, pero son ricas en proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, fibra, hierro y antioxidantes. Si las mezclamos con arroz obtendremos proteína de alta calidad.
  • Yogur. Mucho más fácil de digerir que la leche por estar fermentado. Aporta al organismo bacterias lácticas que permiten mantener una buena flora intestinal que evita enfermendades como el estreñimiento o la diarrea y ayuda a una correcta absorción de los alimentos.
  • Calabaza. Contiene beta-caroteno que protege la piel y los tejidos y colabora en un correcto funcionamiento del sistema de defensas.
  • Quinoa. Contiene proteínas, minerales, vitaminas e hidratos de carbono complejos. Es un alimento sin gluten, por lo que se recomienda en dietas celíacas pero es aconsejable para cualquier dieta ya que refuerza el plasma sanguineo.
  • Remolacha. Contiene folato y antioxidantes naturales, es un protector natural contra el cáncer.
  • Brócoli. Aporta vitaminas y minerales y destaca por su efecto antioxidante.
  • Polen. Es muy rico en aminoácidos esenciales, betacarotenos, proteínas y vitamina B. Aporta nutrientes a todo el cuerpo, especialmente al cerebro. Va muy bien para curar los resfriados y para prevenirlos.
  • Naranja. Es diurética, muy rica en vitamina C y depura el organismo. Es recomendable que si se prepara en zumo que se expriman las naranjas justo en el momento en que se vaya a beber pues la vitamina C se destruye al contacto con el aire. Nada mejor que acostumbrar a los niños a tomar un zumo de naranja natural en el desayuno.
  • Pan. Tiene la injusta fama de que engorda, pero todo depende de la cantidad que se coma. Es muy necesario en la alimentación de los niños para equilibrar la dieta con hidratos de carbono. Es recomendable consumir entre 200 y 230 gramos diarios y es mucho más saludable que la bollería industrial.
  • Frutos secos. La mejor golosina para nuestros niños, contienen fibra, minerales, proteínas, vitaminas B y E y grasa cardiosaludable. Con los más pequeños hay que tener cuidado por el riesgo de asfixia, pero se pueden cortar muy pequeñitos o molerlos para enriquecer yogures, ensaladas, o postres.

    ¿A qué esperas para incorporar estos superalimentos a tu dieta diaria?

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