¡Cuántos beneficios le aporta!

¡CUÁNTOS BENEFICIOS LE APORTA!

Los distintos pescados son muy beneficiosos para la salud infantil. Proporcionan:

  • Proteínas de alto valor biológico. Esto es, proteínas que contienen todos los aminoácidos esenciales. Aportan al niño nada menos que la materia prima necesaria para desarrollarse correctamente.
  • Vitaminas A, D y B. Las dos primeras intervienen en el proceso de formación y desarrollo de tejidos y huesos, entre otras funciones. Y las vitaminas del grupo B que contiene (B1, B2, B3 y B12) ayudan a liberar la energía de los nutrientes, estimulan la producción de hormonas, protegen el sistema nervioso...
  • Yodo, potasio, calcio y fósforo. Los cuatro son minerales indispensables para el niño: ayudan al desarrollo del cerebro, mejoran la capacidad de aprendizaje, mantienen los huesos y los dientes fuertes y protegen el funcionamiento cardiovascular.
  • Ácidos grasos esenciales. Los ofrecen en mayor medida los pescados azules. Estas grasas son poliinsaturadas, lo que significa que son muy buenas para la salud. Intervienen en el desarrollo neuronal y de la visión del niño pequeño y reducen el riesgo de enfermedades coronarias futuras.
    Por si fuera poco, el pescado se digiere bien, debido a que tiene poco colágeno y, en el caso del blanco, además, a su poca grasa.
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    CÓMO PREPARÁRSELO

    El modo de cocinarlo es fundamental para conservar estas propiedades. El pescado tiene que estar bien hecho, pero no pasado ni cocinado a temperaturas muy elevadas.

    Es buena idea, sobre todo al principio, prepararlo de modo muy sencillo: al vapor o en caldos cortos (cocinar primero un caldo aromatizado y, cuando éste hierva, retirarlo del fuego y añadir el pescado para que se haga con ese calor).

    Cuando el niño ya tome dos platos, a partir de los 2 años, puedes hacérselo como un segundo, a la plancha, al horno, frito (dejándolo después sobre papel absorbente para quitar el exceso de grasa)... En el recuadro verás ideas y recetas.

    El niño puede comer tanto pescado fresco como congelado o en lata. Si adquieres estos productos en establecimientos con garantías, los tres tipos son fiables. Cuando lo compres enlatado, mejor que sea al natural, ya que es más fácil de digerir que en aceite o en escabeche.

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