Bocadillo de embutido, ¿bueno para los niños?

Si no tienes claro si el bocata de embutido es una buena opción para la merienda, aquí despejamos tus dudas.

Después del cole, antes de empezar a hacer los deberes, los peques necesitan un tiempo de juego libre, tomar el aire y reponer fuerzas para poder concentrarse. Y tú, como madre, buscas una merienda que combine todos los nutrientes precisos. No te compliques, los tradicionales bocadillos elaborados con pan de barra (ya sea la clásica, la integral o la de cereales) son la opción más socorrida. Además, el pan, por su alto contenido en fibras y vitaminas, aporta muchos beneficios a los niños. Pero ¿qué hay del embutido?

Publicidad - Sigue leyendo debajo

El bocadillo, más saludable de lo que imaginas

El salchichón y el chorizo son derivados cárnicos con menor nivel de colesterol malo que otros productos. Contienen, eso sí, mucho colesterol bueno, esencial para la formación de la membrana de nuestras células y, por tanto, para que nuestro organismo funcione correctamente. Si además ese chorizo o ese salchichón son productos curados, las grasas que consumamos serán en su mayoría insaturadas, por lo que no resultan perjudiciales en absoluto.

Los embutidos son además ricos en proteínas, fósforo, vitaminas del grupo B y hierro, fundamental para estimular el desarrollo cognitivo de los más pequeños. El fósforo contribuye al crecimiento de sus huesos y la vitamina B reduce el cansancio y la fatiga. ¿Se puede pedir más? ¡Sólo una cosa! Que este tipo de meriendas se combinen con fruta y productos lácteos para lograr un equilibrio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo