En caso de que no tome leche...

En caso de que sea intolerante o alérgico será el pediatra quien lo diagnostique y trate. Si simplemente se niega a tomar leche porque no le gusta sigue estos trucos que te presentamos.

¿Y si sufre alergia o intolerancia?

La hipersensibilidad a la leche ocupa el tercer lugar en las patologías alérgicas alimentarias, tras el huevo y el pescado. De hecho, 2 de cada 100 lactantes presentan alguna reacción, aunque el 80% la superan antes de los 3 años. Es el pediatra quien debe diagnosticarla.

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  • Tiene alergia

    Es una respuesta del sistema inmunológico desencadenada por las proteínas de la leche de vaca y de los derivados lácteos.

    Los síntomas de la reacción alérgica, que suelen aparecer de inmediato cuando el niño toma leche o su piel tiene contacto con ella, pueden afectar tanto al aparato digestivo (dolor de estómago, vómitos, diarrea…) como a la piel (eccemas, dermatitis…) o a las vías respiratorias (dificultad para respirar, asma alérgico…).

    • Tiene intolerancia

      Se trata de una respuesta del sistema digestivo, que no consigue asimilar la lactosa, el azúcar de la leche. Afecta a la mucosa intestinal y por ello los síntomas que presenta son sólo digestivos: gases, cólicos, diarrea, vómitos, hinchazón abdominal…

      • El tratamiento

        El tratamiento, en ambos casos, consiste en sustituir aquellos alimentos que le causan la alergia o intolerancia por otros que el pequeño sí tolere bien y que también sean ricos en calcio.

        Qué hacer si no le gusta

        Aunque a tu hijo no le guste nada el sabor de la leche conviene que intentes que siga tomándola, porque es esencial para él. Prueba estos trucos y, si no lo logras, ten en cuenta qué otros alimentos tienen calcio.

        • Cambia su sabor

          Puede que le aburra tomarla siempre igual. Puedes añadirle cacao en polvo (a partir del año), vainilla o dársela en batidos de frutas.

          • Dale otros lácteos

            Como yogures, postres lácteos, quesos, natillas, flanes y helados.

            • Camúflala

              Añade leche a los rebozados, la besamel, las tortillas, los postres caseros y las salsas de aliño que le prepares. Igualmente puedes añadir leche, un quesito o queso rallado a sus purés y papillas de frutas. Y elaborar salsas con yogur.

              • Ofrécele otros alimentos
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                Como calabaza (házsela en puré, asada o cocida), brécol, acelgas, espinacas, cardo, puerros, perejil, garbanzos o soja, que también le aportan calcio.

                Pescados como lenguado y gallo (desde 10 meses), sardinas en aceite (desde 18 meses) y salmón fresco (desde 2 años) tienen también mucho calcio.

                Igual que los frutos secos (avellanas o almendras; pero dáselas molidas, para que no se atragante, y no antes de los 2 años, para prevenir alergias).

                Y entre las frutas, las mejores en aporte de calcio son las naranjas, los frutos del bosque, los plátanos, los kiwis, los higos y las brevas.

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