Escoge bien las verduras

Ya sabes que tu hijo debe tomar, entre frutas y verduras, cinco raciones al día (cada ración equivale a 150 g de verdura cocida o a 50 g de verdura cruda). Al elegir las verduras para el peque, fíjate en estas pautas.

Igual que al comprar la fruta, lo primordial es que la verdura fresca sea de temporada. Así le alimentará más y estará mejor de precio.

Cómprale las que se suelen emplear en los caldos (zanahoria, patata, puerro) y ve incorporando judías verdes, cebolla, tomate, lechuga, calabacín...

Apuesta por la variedad. “Las únicas excepciones son la remolacha y las espinacas y acelgas para niños menores de 1 año, porque contienen muchos nitratos, una sustancia que puede ser tóxica en lactantes”, aclara el doctor Vitoria.

También es recomendable esperar un poco más para introducir las más flatulentas (brócoli, coliflor).

Cuando tu hijo empiece a masticar, conviene que tome también verdura cruda, como la de las ensaladas, siempre en trocitos pequeños. Quizá no le guste al principio porque la textura le parecerá rara, pero hay que ir probando.

La lechuga, por ejemplo, es muy rica en vitaminas y ácido fólico, estimula el apetito y tiene un componente que ayuda a conciliar el sueño. Fíjate en las hojas: cuanto más verdes, más nutritivas y tiernas serán.

Publicidad - Sigue leyendo debajo