Pautas para preparar el picnic del niño

Elabora así sus platos

Al preparar la comida debes lavarte las manos y comprobar que los utensilios y la zona de trabajo de la cocina están muy limpios. Además...

  • Evita que entren en contacto los alimentos crudos (carne, verduras, huevo...) con los ya cocinados.
    • Al preparar huevos, no separes la yema de la clara utilizando la cáscara y no rompas el huevo en el recipiente donde lo vayáis a consumir. Así previenes posibles contaminaciones.
      Publicidad - Sigue leyendo debajo
      • Antes de cocinar las verduras debes lavarlas muy bien y desinfectarlas con un producto de uso alimentario.
        • En cuanto a las frutas, lo más seguro es lavarlas y pelarlas.

          Una vez preparados los alimentos, mételos en recipientes de cristal o de plástico bien cerrados y transpórtalos en bolsas isotérmicas, que mantienen el frío mediante placas.

          “Es aconsejable que el recipiente no sea transparente, para evitar los efectos de la luz, poner un film en contacto directo con el producto (sobre todo en el caso de las papillas) y luego cerrar con la tapa, para impedir que el contacto con el oxígeno oxide los alimentos”, recomienda el nutricionista.

          Los líquidos (batidos, sopas, purés...) debes echarlos en botes herméticos o con tapón de rosca y meterlos en la bolsa termo.

          Existen recipientes isotérmicos que mantienen la temperatura del líquido, de forma que si lo echas caliente puede durar así varias horas.

          Para los bocadillos y sándwiches encontrarás fundas especiales que pueden lavarse en el lavavajillas.

          Cuida la presentación

          Para que tu hijo coma bien estando al aire libre debes prestar atención a la presentación de sus platos.

          Por ejemplo, corta las verduras y las frutas de diferentes formas (dados, rodajas, bastoncillos...) y prepárale las papillas y los purés de tal manera que una variedad de fruta o de verdura predomine sobre el resto.

          “Una regla básica es que el plato principal lleve como mínimo tres colores”, indica el nutricionista. No es un capricho, cada color representa el nutriente que aporta el alimento. Por ejemplo: el naranja proporciona betacarotenos (importantes para la vista y el sistema inmune) y el rojo, licopeno (contribuye a reducir el nivel de colesterol).

          Por último, “bautiza” a sus platos con nombres divertidos (fiesta de verduras, ensalada arcoiris...). ¡Vuestras comidas fuera de casa serán un éxito!

          Publicidad - Sigue leyendo debajo