Aperitivos fríos que calmarán a tu hijo sin saciarle

Además, son muy saludables y evitarán que tu pequeño se ponga nervioso y de mal humor cuando todavía falte un rato largo para su hora habitual de comer.

Pera con queso tierno

Cuece una pera madura, córtala en cuadraditos y pon encima de cada uno un poco de queso fresco.

Palitos de zanahoria

Lava, pela y cuece una zanahoria. Déjala enfriar y hazla “palitos”. Pon éstos en un plato con una cucharada de yogur natural y... ¡a tu peque le encantará mojarlos y comérselos!

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Gominolas de frutas

Necesitas: agar-agar en polvo (15 g por litro), frutas naturales trituradas o en zumo (se pueden colar para que no queden restos), miel o azúcar y moldes de silicona.

Pon en un cazo el zumo de frutas o las frutas trituradas, añade la miel o el azúcar al gusto y el agar-agar y deja cocer a fuego suave, sin dejar de remover para que se deshaga bien el agar-agar.

Rellena los moldes y deja que las gominolas se enfríen.

Guárdalas en la nevera y dáselas a tu hijo cuando quiera “picar”.

Frambuesas heladas

Coloca unas frambuesas separadas entre sí sobre una superficie lisa y mételas en el congelador.

Una vez heladas, guárdalas en una bolsa en el congelador.

Dáselas a tu hijo cuando ya sepa masticar bien.

Barritas de cereales

Como contienen frutos secos, son para niños mayores de 2 años.

Necesitas: cuatro cucharadas de miel, cereales, semillas de sésamo o de girasol, almendras picadas y frutas deshidratadas (pasas, orejones...) muy picaditas.

Calienta la miel y cuando esté líquida añade el resto de ingredientes hasta conseguir una textura compacta.

Da vueltas para que se amalgamen bien y echa en una fuente.

Extiende la masa, apriétala y déjala enfriar unas horas.

Córtala en cuadraditos y envuelve cada uno en papel de plata.

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