¿Es bueno que los niños piquen entre horas?

Si tu hijo quiere comer algo antes de su hora, puede hacerlo. Pero dale alimentos sanos y no dejes que picar se convierta en una rutina.

Hay niños que piden alimentos fuera de sus horarios habituales, un poco antes de la comida o de la cena. ¿Es bueno que “piquen” entre horas? ¿Se descontrola su dieta si lo hacen?

Pues bien, todo depende de lo que les ofrezcamos. “Picar entre horas parece un hábito negativo, pero se vuelve positivo si los alimentos que damos a los niños son sanos y les ayudan a crecer”, aclara Nerea Cenoz, dietista-nutricionista del Centro Nerea Cenoz Nutrición (Pamplona).

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Por supuesto, tampoco es recomendable que este acto se convierta en una rutina, para no acabar descontrolando los horarios habituales de comida de los pequeños.

Resumiendo: podemos darles algo ligero para “picar” una vez a lo largo de la jornada (no en todas las comidas) y de cuando en cuando (no a diario).

Distribuir las comidas

Lo ideal es distribuir la comida de todo el día en cinco o seis tomas. Tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y dos o tres secundarías (almuerzo, merienda y recena).

El margen de tiempo entre cada una de ellas ha de ser de dos horas o dos horas y media, aproximadamente.

Es importante regular el picoteo: “Si el niño pide algo cuando no falta mucho para una comida principal, hay que darle poca cantidad de alimento para que no le quite el hambre.

Por el contrario, si el picoteo coincide con el almuerzo o con la merienda, se le puede dar un piscolabis más abundante porque aún faltan como poco dos horas para la siguiente comida”, dice Nerea Cenoz.

Incluso a los bebés se les puede ofrecer algún alimento (una galletita especial para la salida de los dientes, un trozo de corteza de pan...), pero respetando siempre la pauta de introducción de los nuevos alimentos marcada por su pediatra y teniendo en cuenta su habilidad para masticar.

Los pequeños suelen comenzar a masticar alrededor de los 10 meses: fíjate en si tu hijo ya es capaz de mover la lengua contra los laterales de la boca y si se muestra interesado en lo que os ve comer a los mayores.

“Los picoteos tienen que ofrecerse en función de la introducción de cada alimento y muy poquito a poco, para de esta manera poder darnos cuenta de si al bebé le sientan bien o no”, aconseja la nutricionista.

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Bocaditos naturales

A la hora de elegir el mejor picoteo para tu hijo opta por alimentos frescos y naturales y prepáralos tú en casa.

Y recuerda que los niños pequeños deben seguir una dieta equilibrada, formada por alimentos que les nutran en lugar de los ricos en calorías vacías o grasas saturadas.

En este sentido, es muy importante nuestra actitud. “Hay que tener en cuenta que a los pequeños les gusta mucho imitar a los mayores: no es un buen ejemplo que a ellos les ofrezcamos una pieza de fruta mientras nosotros nos estamos tomando una bolsa de patatas fritas”, aconseja la experta.

Así, son opciones muy sanas: fruta del tiempo entera o en forma de zumos o batidos, barritas de cereales, tortitas de arroz o de maíz y pequeños bocadillos de pavo, pollo, queso fresco, jamón cocido, mermelada (sin azúcares añadidos) o atún.

No se aconseja darles a diario chucherías y dulces para picar entre horas, aunque también es necesario ser flexibles y no prohibirlos de forma categórica.

“Mi consejo es que eduquemos al niño para que sepa que entre semana no puede comer estos alimentos, pero que los días de fiesta y los fines de semana sí puede tomarlos con moderación.

Así el pequeño se educa sin restricciones alimentarias, pero moderando lo que no es positivo para su salud”, dice la nutricionista.

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