Así evitarás que se rompa la cadena del frío

Cuando quieras adquirir alimentos congelados, lo más importante es conseguir que no se rompa la cadena del frío. ¿Cómo saberlo? A continuación te explicamos como lograrlo.

Trucos para comprar bien

A la hora de adquirir un producto congelado es importante asegurarse de que se encuentra en buenas condiciones (es decir, que en su tratamiento no se ha roto la cadena del frío) y de que sigue siendo así al llegar a casa y guardarlo. Para lograrlo puedes aplicar una serie de pautas.

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Para saber que no se ha roto la cadena del frío

  • Hay que fijarse en detalles como el estado del envase: no debe tener escarcha o hielo. Comprueba también que no está roto ni mojado.
    • Fíjate en si los diferentes trozos del alimento se encuentran pegados entre sí (es importante que estén sueltos).
      • Otra señal que puede alertarte sobre el producto son las condiciones del congelador en el que está expuesto: si ves que tiene bloques de hielo en las paredes o si los productos están por encima del nivel de carga máxima, conviene no comprarlo.

        Para evitar romperla después de adquirirlos

        • Cuando hagas la compra, deja los productos congelados para el final: así pasarán menos tiempo fuera del congelador.
          • Utiliza una bolsa isotérmica para transportarlos y mételos en el congelador en cuanto llegues a casa.
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