Qué debes saber si tu hijo come en el colegio

Si es así, pronto aprenderá a comportarse en la mesa, probará nuevos sabores, pero... ¿estás segura de que allí come lo que necesita?

¿Es mejor que los niños coman en casa o en el colegio? La respuesta es clara: depende de la planificación y de la elaboración de las comidas. “Si en el hogar hay alguien que se encarga de organizar las comidas para toda la semana y de prepararlas a diario, comer en casa es una ventaja.

Pero si las comidas no se planifican, o son monótonas, o se abusa de los precocinados, se puede caer en una alimentación casera desequilibrada.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Por otro lado, es cierto que en el colegio, a veces, las comidas tienen exceso de hidratos de carbono y de grasas, pero la tendencia es ir cuidándolas más, para conseguir que los niños lleven una dieta sana y equilibrada”, explica Concepción Vidales, médico nutricionista, dedicada a asesorar a los centros escolares sobre sus menús.

A todos los padres les gustaría observar a sus hijos en el comedor del colegio para comprobar si lo que les cuentan las cuidadoras es cierto. En general, los niños se comportan como ellas dicen: suelen comer mejor que en casa, se lo terminan todo y, en el caso de los bebés, aprenden antes a usar la cuchara.

Dudas sobre el comedor

Pero antes de apuntar a vuestro hijo al comedor debéis informaros bien.

En las escuelas infantiles son las mismas educadoras las que dan de comer a los niños y las que les enseñan a manejar los cubiertos.

Respecto a la alimentación de los bebés, los centros públicos utilizan una sola marca de leche y de cereales, comprada por ellos mismos (no se admite que los padres la lleven de casa). Antes de comenzar el curso os dirán cuál es, para que habituéis a vuestro hijo a la misma.

En caso de niños con algún problema de salud (alergias, estreñimiento, gases, etc.), sí se acepta que sus padres le lleven la leche y los cereales específicos, siempre que presenten un informe del pediatra.

En los centros privados la norma varía: “Nosotros compramos la marca de leche y cereales que toma cada bebé, incluidas las especiales”, dice Ana Belén González, educadora del colegio Lagomar, de Madrid.
La introducción de los nuevos alimentos en su dieta la marca el pediatra, por eso hay que comunicar a la escuela cualquier cambio: si ya mastica, si ha probado algo...

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Lo ideal es que los colegios cuenten con un especialista en nutrición que supervise sus menús, pero no hay una obligación por ley. “Sí deben proporcionar dietas especiales para celiacos y facilidades para la conservación de alimentos en otros casos de intolerancias o alergias alimentarias”, explica la nutricionista.

Esto quiere decir que el niño con alergia o intolerancia a un alimento puede llevar la comida de casa. Si el colegio le ofrece un menú especial, se asegurará de que no contiene el alimento “prohibido” ni ningún derivado suyo y lo sustituirá por otro de contenido nutricional similar para prevenir posibles carencias.

Publicidad - Sigue leyendo debajo