¡Qué diver es comer!

Si el problema es que está inapetente debido al calor también puedes poner en práctica los siguientes consejos. Verás cómo le abren el apetito y le animan a comer.

OFRÉCELE COMIDAS FRÍAS...

...o templadas (por ejemplo, una crema fría, mejor que un puré). Los alimentos calientes sacian antes y con el calor no apetecen.

POR COLOR EN SUS PLATOS

Los niños comen con la vista. Al preparar sus platos, busca un contraste de color en los ingredientes. Si cocinas un puré verde, ralla encima la clara de un huevo cocido para conseguir contraste con el blanco. O puedes saltear en la sartén espinacas y zanahoria rallada, la unión del verde y el naranja invita a comer.

Las ensaladas de arroz o pasta son un plato único que puedes llenar de mucho color (zanahoria, guisantes, jamón o huevo cocido, etc.). Y con las frutas se pueden hacer muchas combinaciones: trocitos de plátano y naranja, cerezas (sin hueso) y pera, sandía y melón, etc.

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CREA FORMAS DIVERTIDAS

Por ejemplo, si tu hijo tiene más de dos años, confecciona la cara de un payaso colocando dos huevos fritos de codorniz, a modo de ojos, sobre una base de arroz cocido en forma de círculo; haz la nariz con un tomate cherry y la boca sonriente con ketchup. Y dale trocitos de pan para que moje en los huevos, verás cómo disfruta comiendo.

DALE FRUTA DE OTRO MODO

Refresca y es muy digestiva, por lo que estimula el apetito. Ten en cuenta en qué momento has de introducir cada una en su dieta (algunas, como las fresas, melocotón, albaricoque y las tropicales, no debe tomarlas antes de los 2 años para prevenir alergias) y para animarle a comerlas (muchos niños son reacios a hacerlo) dáselas en zumos o en batidos, mezclando el zumo con la leche que tome habitualmente, para que no extrañe el sabor. También puedes añadir trocitos machacados de pera o plátano al yogur. O dársela en helados: compra moldes de formas divertidas, rellénalos con zumo de naranja o de fresa y mételos en el congelador. “Además, los niños puede tomar fruta en forma de bolitas de sandía o melón, fresas bien cortadas con un poco de azúcar por encima, en brochetas o con gelatina de fruta”, sugiere la nutricionista Marta Aranzadi.

LOGRA QUE TOME VERDURAS

Aportan minerales y vitaminas, son muy digestivas y puedes dárselas en purés fríos o templados, como guarnición de carnes o pescados, en salsas o como ensalada. “En los purés hay que intercalar algún sabor dulce que predomine sobre las demás verduras para que al niño le gusten (calabaza, zanahoria, remolacha...). También se puede añadir un quesito en el último momento al puré y mezclarlo bien”, propone Marta Aranzadi. Si es menor de 1 año o está gordito, en lugar de quesito, que resulta muy graso, puedes emplear queso fresco.

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Mezcla las verduras cocidas y ralladas (zanahoria, judía verde...) con los espaguetis a la boloñesa o los guisos con carne. O añade zanahoria cocida rallada a sus bocadillos de queso.

Las ensaladas de verdura cocida (zanahorias, guisantes, judías verdes...) con trocitos de pollo cocido o pescado hervido son un plato único ideal para el verano.
Y puedes utilizar verduras para hacer salsas y acompañar los platos de arroz, pasta, pescado o carne: salsa de tomate, de zanahoria, de espárragos, etc. Emplea como base para prepararlas caldo de pollo o de verduras casero. Conseguirás que tome verdura sin darse cuenta y pondrás un toque de sabor y color en sus platos.

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