Refrescos para el verano

Son nutritivos, sabrosos y sanos. Te contamos por qué y cómo hacer helados, batidos y granizados para la familia.

Ya está aquí el verano y, con él, las ganas de refrescarse. A muchos niños, como nos pasa a los adultos, las altas temperaturas les quitan el apetito. Aquí te damos ideas para que toda la familia podáis tomar algo fresquito, apetecible y que alimenta.

Son recetas de helados, granizados y batidos caseros y, por tanto, muy sanos, ya que tú misma controlas la cantidad de leche y de fruta que utilizas y evitas los conservantes, los colorantes, los edulcorantes y los aromas artificiales. Están pensadas para cuatro personas y los niños pueden tomarlas (nunca más de uno de estos productos al día) a partir de los 2 años de edad, siempre y cuando no haya algún problema médico (por ejemplo, diabetes) que lo contraindique. ¿Cuál os apetece probar hoy?

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Helado, el lácteo que nunca falla

Su base son los lácteos (leche, yogur), a los que puedes añadir zumos o trozos de frutas naturales, huevo o chocolate. Los helados son una gran fuente de calcio, de vitaminas A, B, C y D y de proteínas.

Los especialistas coinciden en que el secreto para que todos podáis disfrutar de ellos está en elegir bien los ingredientes, todos naturales, y en incorporarlos a la dieta no como un añadido, sino como parte de ella. Por ejemplo, pueden tomarse de postre si la comida no ha sido abundante, o como merienda, en vez de leche con galletas.

A la hora de prepararlos lo ideal es hacerlos en una heladera, ya que así la máquina trabaja por ti y el helado se hace en poco más de media hora. Si no dispones de este aparato, tampoco hay problema. Cuando tengas la receta preparada, vierte la mezcla en un recipiente ancho (se congelará antes) y métela en el congelador. Cada 20-25 minutos tienes que sacarla y batirla bien para obtener una textura cremosa y evitar que se formen cristales. A las cuatro horas el helado estará listo. Pásalo al frigorífico una media hora antes de consumirlo para que no esté demasiado helado, en cuyo caso no ofrecería todo su sabor.

Otro truco es echarle un chorrito de leche caliente justo antes de servirlo, para que al niño no le resulte demasiado frío. Si sobra algo de helado, guárdalo en un recipiente hermético y mételo lo antes posible en el congelador.

Granizado, bueno y sano

Su ingrediente básico es la fruta, que se acompaña de agua helada. Es, por tanto, un alimento más ligero que el anterior (no contiene grasa ni colesterol) y cuyo punto fuerte van a ser las vitaminas y las sales minerales que aporten las frutas que utilices en su composición.

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La preparación artesanal de los granizados es parecida a la de los helados. Una vez que tengas lista la mezcla final, debes introducirla en el congelador. La variación es que también debes sacarlo a cada rato, pero no para batirlo sino para romperlo con un tenedor y obtener la textura propia del granizado. Otra idea, para hacerlo más rápido, es añadir al zumo de frutas hielo picado, muy fácil de obtener si tienes una picadora. Cuando esté listo, hay que sacarlo y servirlo inmediatamente para que el hielo no se deshaga. Ya que esta bebida siempre va a estar muy fría, debes evitar dársela al niño en plena digestión o si está sudando, porque podría sentarle mal.

Batido, leche con todo el sabor

Es un alimento completo, depurativo y revitalizante, que aporta el calcio de la leche, su ingrediente principal, y las vitaminas y la fibra de la fruta o el valor energético y los minerales del cacao, si el batido es de chocolate. En este último caso, es importante utilizar el que tiene un alto contenido en cacao, con menos azúcar. Si, por el contrario, empleas frutas, escoge las más maduras, que ofrecerán todo su sabor y están más dulces, por lo que no necesitarás añadir azúcar. Los batidos son ideales en el desayuno, sustituyendo al vaso de leche.

Su preparación es muy sencilla: hay que mezclar en la batidora la leche (también puedes utilizar helado de nata o de vainilla) con la fruta o con el chocolate y dejarlo bien espumoso. Prepáralo con la leche fresquita, así no será necesario añadirle hielo. Es muy importante tomarlo recién hecho, para que la fruta conserve todas sus vitaminas intactas.

Helado, granizado o batido, tú eliges. Las tres opciones son sanas y proporcionan toda una explosión de deliciosos sabores.

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