Alimentos que se comen en ensalada y que cuidan la salud de tus hijos

Cada uno de estos ingredientes tiene un poder específico para mejorar la salud de tu pequeño.

La alimentación de los niños es muy importantes durante sus primeros años de edad. Si tu hijo está empezando a comer ensaladas, te proponemos siete ingredientes que no deben faltar en ella:

1. LECHUGA: LA ALIADA PARA DORMIR BIEN

Esta verdura aporta gran cantidad de ácido fólico y vitaminas A, B y C, además de sales minerales como magnesio, hierro y calcio. Estimula el apetito, favorece la digestión, mejora el funcionamiento intestinal y tiene efectos sedantes, por lo que es aconsejable consumirla por la noche, para dormir mejor. Aunque tu hijo puede empezar a tomarla cocida a partir de los cinco o seis meses, en el puré de verduras, espera a que cumpla el año para dársela cruda, en ensalada.

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Al comprarla... Existe una gran variedad de lechugas en el mercado, que pueden aportar sabores y colores diferentes a las ensaladas de tu pequeño. Le encantarán la lechuga romana (la normal), la iceberg y la de hoja de roble, que tiene un sabor dulzón.

Al prepararla... Escoge las hojas más verdes, que son las más tiernas y las que más vitaminas contienen. Antes de dárselas a tu hijo, lávalas muy bien una por una, manteniéndolas bajo el chorro del agua fría unos segundos, en lugar de dejarlas en remojo. Así evitarás que pierdan sus vitaminas y minerales, al tiempo que eliminas cualquier posible resto de arena y pesticidas.

Combina con... Rodajitas de manzana y pollo asado picado, aliñado todo con la salsa de éste. Las hojas de lechuga untadas con quesito son una merienda refrescante y fácil de comer para tu hijo.

2. ZANAHORIA: LA PROTECTORA DE LA VISTA Y LOS DIENTES

Suele tener mucho éxito entre los niños y es uno de los vegetales más saludables para ellos, ya que aporta muchas vitaminas, minerales y caroteno, una provitamina que se transforma en vitamina A, fundamental para el crecimiento y para mantener la salud de la vista y de la piel. La zanahoria fortalece las encías y los dientes y también posee propiedades para erradicar las lombrices intestinales. El bebé puede tomarla en zumo o cocida desde los seis meses y cruda a partir del año, si mastica.

Al comprarla... Opta por las zanahorias pequeñas y finitas, que al ser más tiernas y dulces que las gordas, gustarán más a tu hijo.

Al prepararla... Cuando vayas a dársela es mejor que la raspes a que la peles, para no quitar la carne que está más pegada a la piel, que es la que contiene más vitamina C. Además de comerlas enteras (le encantará cogerlas con los dedos), tu hijo también puede tomar las zanahorias en ensalada, ralladas, cortadas en tiras o partidas en rodajas.

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Combina con... Maíz cocido, ciruelas y pasas deshuesadas y partidas y salsa de queso (en el cuadro de la derecha te contamos cómo se hace).

3. TOMATE: EL RESPONSABLE DE LAS DEFENSAS

Además de aportar mucha vitamina A, hierro y magnesio, el tomate fresco es una fuente importantísima de vitamina C (fortalece el organismo frente a posibles resfriados) y fibra (ayuda a prevenir y a combatir el estreñimiento). Tu hijo puede tomarlo desde los diez meses.

Al comprarlo... Elige siempre tomates maduros. Es muy probable que los cherry, bastante más pequeños y dulces que los normales, se conviertan en el ingrediente favorito de las ensaladas de tu pequeño.

Al prepararlo... Quita la piel, las pepitas y el tallo. Te será más fácil pelarlo si lo metes unos instantes en un cazo con agua hirviendo. Dáselo a tu hijo con una pizca de azúcar (neutraliza el ácido), para que no le repita.

Combina con... Tiritas de jamón serrano y taquitos de queso manchego suave, aderezado con aceite de oliva y una pizca de orégano.

4. BERROS: RIVALES DE LA TOS

Los berros son ricos en calcio y vitamina C y además contienen aceites sulfurosos, que ayudan a combatir la tos. Tu hijo puede tomarlos cocidos en el puré de verduras desde los seis meses, y crudos, en ensalada, desde los 15 meses.

Al comprarlos... Ve a una tienda de confianza, para adquirirlos lo más frescos posible (pierden sus vitaminas enseguida), y comprueba que no hay ramilletes lacios.

Al prepararlos... Lávalos, déjalos en remojo en un litro de agua con una gota de lejía y acláralos después, concienzudamente, bajo el chorro de agua fría.

Combinan con... Patatas cocidas (suavizan el sabor de los berros), endibias y salsa de yogur hecha en casa.

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5. REMOLACHA: LA ENEMIGA DEL ESTREÑIMIENTO

Es rica en azúcares y sales minerales y resulta muy eficaz para combatir el estreñimiento (no hay por qué alarmarse si el pis y las heces adquieren un color púrpura después de haber comido remolacha, es algo normal, que ocurre siempre y que no tiene la menor importancia). Salvo que sea propenso a la diarrea, tu pequeño puede empezar a comerla cocida y sin piel hacia los 10 o 12 meses. No se la des cruda, porque además de que resulta difícil de digerir, tiene una textura muy leñosa y es casi seguro que no le gustará.

Al comprarla... Elige siempre piezas maduras y pequeñas, ya que suelen tener una textura más suave que las grandes.

Al prepararla... Cuécela sin añadir sal al agua y después, pélala.

Combina con... Lechuga, queso de bola partido en dados, gambas cocidas, rodajitas de manzana y una salsa clarita de yema cocida.

6. BROTES DE SOJA: UNA INYECCIÓN DE ENERGÍA

Son fuente importante de vitaminas (A, B, E y K) y minerales (hierro, cobre y potasio), pero sobre todo de energía y proteínas. De hecho, los brotes de soja están considerados como el alimento vegetal que proporciona el potencial nutritivo y proteico más importante. Además, ayudan a regular los niveles de colesterol. Puedes dárselos a tu hijo cocidos con las verduras a partir de los 15 meses. Desde los dos años podrá tomarlos crudos en ensalada.

Al comprarlos... Elige los brotes más frescos y desecha los lacios.

Al prepararlos... Lávalos con agua fría, para retirar los hollejos. Puedes hervirlos en agua con un chorrito de jugo de limón, freírlos con aceite de oliva o prepararlos al vapor.

Combinan con... Queso rallado, remolacha cocida, jamón York y pasta o arroz, aderezado con jugo de limón, aceite de oliva o salsa de nata.

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7. CEBOLLA: LA DEFENSORA FRENTE A LAS INFECCIONES

Es diurética y digestiva y ayuda a mantener en buen estado el sistema circulatorio y a prevenir las infecciones. Tu hijo no debe tomarla cruda hasta después de los 24 meses, porque tiene un sabor muy fuerte. Desde los 10 meses puede empezar a formar parte de sus ensaladas, pero cocida.

Al comprarla... Opta por las cebollas pequeñas y frescas (si al partirlas te hacen llorar, no se las des, porque están pasadas) y por las cebolletas, que tienen un sabor menos fuerte.

Al prepararla... Cuécela o, si se la vas a dar cruda a tu hijo, pártela y acuérdate de pasarla primero por el chorro de agua fría, para que pierda parte de su intenso sabor.

Combina con... Huevo duro y berros, aliñados con vinagre de manzana o con salsa de tomate casera.

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