Si el niño no quiere comer, ten paciencia

Muchos niños no comen bien y las horas de hacerlo se convierten en una lucha diaria con ellos, que empeora la situación.

Para que tú no pierdas la serenidad cuando tu hijo pierda el apetito, pon en práctica varios consejos:

  • Respira profundamente mientras recuerdas las palabras del pediatra: está delgadito, pero su salud es buena.
  • Ten la seguridad de que no se va a morir por inanición.
  • Convéncete de que cuanto menos le insistas en que coma, antes empezará a hacerlo como es debido.
  • Sal de la habitación y repítete en voz alta que te has propuesto no alterarte (si te pones nerviosa, le contagiarás tu inquietud y ésta merma el apetito). Vuelve con tu hijo e insiste una sola vez más. Si retira la cara cuando le acercas el tenedor, quítale el plato y no vuelvas a hablarle de la comida hasta que llegue su hora de comer de nuevo.

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