Errores comunes al darle la merienda

Los más comunes, no darle la importancia suficiente u ofrecérsela a una hora inadecuada...

A partir del año la composición de la merienda de tu hijo ya es la que tendrá que ser a lo largo de toda la infancia: fruta, cereales y lácteos. Puedes ofrecerle un yogur natural, endulzado con miel y con trocitos de fruta (evitando las que aún no come, como las fresas y los arándanos) o un yogur de sabor a fruta. A esta edad también puedes recurrir en ocasiones a algún producto preparado adecuado a su edad, compuesto de yogur y fruta, o de queso y fruta, a los que puedes añadir galletas o cereales.

Otra idea es darle zumos acompañados de alguna galleta, o un batido de la leche que suela tomar y fruta. Poco a poco podrás ir empezando a introducir otros alimentos distintos en su merienda, como pavo o jamón, aunque sin olvidar que la fruta debe seguir siendo el ingrediente principal.

La merienda, a su hora

La primera pauta práctica a seguir es evitar dos errores. Uno de ellos es saltarse esta comida, como hacen el 5% de los niños españoles, porque llegan a la cena con demasiado apetito y porque comer menos veces favorece el sobrepeso.

Y otro es dársela muy pronto (interferirá en la digestión de la comida) o demasiado tarde (se juntará con la cena). Lo mejor es que se la ofrezcas hacia las cinco de la tarde, que la tome sentado aunque esté en el parque (así descansará un rato y la digerirá mejor) y que evites que meriende delante del ordenador o de la tele, para prevenir la obesidad.

Por otro lado, a la hora de elegir su composición intenta que no sea siempre igual, para que tu hijo no se aburra, y ten en cuenta el resto de las comidas del día para conseguir que su menú sea equilibrado.

Además, recuerda que hay alimentos que conviene evitar en esta comida. Por ejemplo, es un error que el niño meriende bollería industrial (es muy calórica, no aporta fibra y sí grasas saturadas), o chucherías. Sin embargo, esta es la merienda que realizan el 18% de los peques españoles.

Publicidad - Sigue leyendo debajo