¿Por qué come menos?

A partir del año el crecimiento se ralentiza y los niños empiezan a comer peor. ¿Es posible evitar que “pasen” de la comida?

Durante los primeros 12 meses el niño triplica su peso inicial y crece entre 20 y 25 centímetros. Pero a partir del primer cumpleaños la cosa cambia mucho: crece de 6 a 8 centímetros y aumenta sólo de 2 a 2,5 kilos por año. En otras palabras: el niño comienza un periodo de crecimiento más lento, que le lleva a mostrarse más inapetente.

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Tiene motivos

Pero en esta desgana no solamente influye el hecho de que ahora crezca a un ritmo mucho más lento, sino también que ahora alcanza unos hitos fundamentales en su desarrollo que captan toda su atención y le hacen perder interés por la comida:

  • Aprende a andar. Para él no hay nada más interesante que moverse, trepar, correr y saltar. Sentarse en su trona a comer no suele ser de su agrado; prefiere seguir “en activo”.
  • Comprende que es un ser autónomo y no una parte de su madre, como creía hasta ahora. Nota, por ejemplo, que si cierra la boca con fuerza para no comer más su madre pone cara de pena o enfado y eso le hace sentirse poderoso, porque sabe que es él quien le hace cambiar de expresión. ¡Ojo! Cuanto más insistas en que coma, más se rebelará para practicar su nueva sensación del “yo”.

    A todo ello se une que a esta edad ya no sólo le pedimos que acepte todos los sabores, sino también que mastique. Resulta comprensible que comer le dé mucha más pereza.

    En la mesa, relax

    En cualquier caso, comer debe ser algo agradable (si hay tensión, el niño comerá todavía menos). Para crear un buen ambiente en las comidas, además de seguir los consejos que te ofrecemos en nuestro consultorio de nutrición de este mes...

    • Intenta darle de comer siempre a la misma hora, pero si alguna vez está muy cansado, adelántale la comida o prepárale una merienda-cena. El agotamiento quita el hambre.
    • Sírvele su ración en un plato grande. Así le parecerá que tiene que comer menos y evitarás que se agobie.
    • Si come poco no le digas nada, pero cuando coma bien, felicítale.

      No te preocupes si tu hijo crece ahora más en altura que en peso. Este adelgazamiento se debe a que empieza a utilizar como fuente de energía parte del exceso de grasa que tenía acumulada cuando era un bebé. De todos modos, si no te quedas tranquila, llévale al pediatra, verás cómo te dice que tu hijo está bien.

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