¿Puré? ¡Qué rico!

Nutritivo y sabroso, el puré es uno de los mejores alimentos para tu hijo.

Si tu hijo ya toma sin problemas su papilla de frutas y tiene en torno a los 6 o 7 meses de edad, es hora de introducir los purés de verduras en su dieta. No te agobies elaborando complicadas recetas; lo mejor es ir poco a poco y, a medida que crezca, añadir nuevos ingredientes como la carne o el pescado. Siguiendo estos sencillos trucos te asegurarás de que le estás preparando los purés más saludables y conseguirás que los acepte sin rechistar.

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¿Qué ingredientes utilizo?

Calabaza, zanahoria, judías verdes, patata, puerro, cebolla, calabacín y acelga son las verduras y hortalizas más indicadas para empezar. Comienza dándole purés de un solo ingrediente y espera tres días hasta introducirle el siguiente; aunque las verduras no suelen dar alergia, conviene esperar siempre un tiempo antes de darle a probar un nuevo alimento. Cuando tu hijo cumpla 6 meses puedes incorporar a sus purés pollo o pavo y un poquito más adelante ternera. El cordero y el cerdo son más pesados, así que no los utilices hasta los 8 meses. Y espera hasta los 10-11 meses para darle pescado blanco (más si tenéis antecedentes familiares de alergia a este alimento). Para darle pescado azul debes esperar a los 18 meses.

¿Le añado sal?

No, ni sal ni azúcar, solamente un chorrito muy pequeño de aceite de oliva, mejor si es virgen y crudo. Si notas que le resulta demasiado fuerte, añádelo al agua de la cocción hasta que se acostumbre a su sabor.

¿Cuáles son las proporciones ideales?

Depende de lo comilón que sea tu hijo y de la cantidad de alimentos que mezcles. Para hacerte una idea, cuando empieces a darle carne, con 25 gramos es suficiente hasta que cumpla 8 meses, unos 50 gramos a los 9 meses y unos 80 gramos alrededor del primer año.

¿Cómo lo preparo?

Lava las verduras muy bien y pélalas. No las trocees en pedacitos muy pequeños, porque así pierden más vitaminas durante la preparación. Lo mejor es cocerlas al vapor, en la olla a presión o en el microondas (cuanto más rápida sea la cocción, más vitaminas y nutrientes mantendrán las verduras). En cuanto a la carne, quita la piel y la grasa antes de cocinarla y, al igual que el pescado, añádela al final de la cocción, ya que necesitan menos tiempo que las verduras. Si calientas el puré en el microondas, ten mucho cuidado de removerlo bien para que no se queme o quede frío (el microondas no calienta todo por igual).

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¿Cuánto se lo paso?

Cuando el niño es muy pequeño, conviene pasar el puré bastante para que no se encuentre tropezones que puedan darle asco. Pero no mantengas esta práctica durante mucho tiempo o harás que a tu hijo le cueste acostumbrarse a masticar. A partir de 7 u 8 meses es recomendable que los purés tengan algunos grumos o tropezones, y un poquito más adelante, a partir de los 9 meses, en lugar de pasárselo por la batidora, utiliza el chino o simplemente machácaselo con un tenedor. Él mismo te hará saber cuándo está preparado para ir masticando más.

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