Las patadas del bebé, todo lo que no sabías sobre ellas

¿Cuándo empezarás a sentir las primeras pataditas del feto? ¿Cómo las reconocerás? ¿Qué indican? Descubre todo lo que debes saber sobre ellas.

Cuando sientes las primeras pataditas del bebé es un momento único que recordarás toda tu vida. Te contamos un montón de cosas que seguramente no sepas sobre ellas para que a partir de ahora, las disfrutes todavía más.

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¿Cuándo se empiezan a notar?

Si ya has tenido algún embarazo, puede que hacia la semana 20. Si no, hacia la semana 24. “Las primíparas lo notan más tarde porque el útero y la pared abdominal no han tenido la extensión del primer embarazo”, explica el doctor Pere Brescó, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Igualada, en Barcelona. Eso sí, a partir de esa primera vez las notarás a diario.

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¿Se distingue una patada de un codazo?

Algunas madres dicen que sí, pero esto se trata más bien una deducción que una certeza. “Saben más o menos en qué posición está el feto en su barriga y pueden interpretar si se trata del pie o la mano, o si es la rodilla o el codo”, afirma Pere Brescó.

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¿Mi estado de ánimo influye en sus patadas?

Varios estudios científicos establecen esta relación. Se ha comprobado que cuando la madre está enfadada, nerviosa o alterada, o si recibe una fuerte impresión o un disgusto, el feto comienza a agitarse y a dar patadas con mayor intensidad, debido a que la adrenalina que ella está generando le llega a través del cordón umbilical y actúa en él como un estimulante.

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¿Al final aumentarán su intensidad?
Getty Images

No, todo lo contrario. “Las pataditas a los 5 o 6 meses son más enérgicas, porque el espacio que tiene el feto para darlas es mayor y el resultado es un golpe más seco y más brusco. En cambio, conforme el bebé va creciendo, las paredes del útero le envuelven y en vez de golpes secos son movimientos suaves, que tratan de empujar”, explica el doctor Pere Brescó.

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Si se mueve mucho, ¿es porque va a ser nervioso?

Que tu hijo dé más o menos patadas (o que tú las notes) no indica que después vaya a ser más tranquilo o más nervioso. “La madre sólo siente algunos de sus movimientos, no todos, y éstos nunca están relacionados con el futuro carácter del bebé”, advierte el doctor Brescó. Lo único que indica esa batería de patadones es que el niño está sano. Y que, tal vez, algún día acabará siendo tan bueno como Messi... o no.

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¿Por qué indican que todo va bien?

Que el feto dé patadas es un excelente termómetro de su salud y bienestar. El doctor Brescó lo ilustra con un acertado símil: “Si ves a un niño sentado en el banco de un parque sin jugar, lo mejor es que lo lleves al médico porque algo le pasa. Si, en cambio, juega y corre, es que está estupendo”. Lo mismo ocurre en tu vientre: si el feto da patadas y volteretas y empuja las paredes del útero a menudo, es que todo va bien. Si no se mueve, si no “juega” ahí dentro, es que algo sucede.

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¿Por qué refuerzan el vínculo con el bebé?

Porque estas pataditas te permiten sentir de una forma muy real que se trata de un ser vivo, que es un bebé que está creciendo dentro de ti, no una parte de tu cuerpo. “Notarlas se convierte en algo muy importante para la madre porque es la primera relación que tiene con la criatura”, recalca nuestro asesor.

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Y para el padre, ¿qué representan?

Las pataditas no sólo despiertan el amor materno por el bebé que va a nacer. También el padre, incluso el más duro, ve aflorar un inesperado instinto paternal al tocar el vientre de la madre y notar esos movimientos fetales. Y lo mismo ocurre con los hermanos.

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¿Cuándo son más intensos los movimientos del feto?

Los movimientos del bebé suelen ser más intensos cuando tú descansas tumbada en la cama o recostada en el sofá. En cambio suelen disminuir cuando estás en movimiento: tu vaivén lo mece y le adormece.
Por otra parte, los fetos suelen ser más activos entre las 10 de la noche y la 1 de la madrugada, que es el periodo en el que el nivel de azúcar en sangre está cambiando en el organismo materno.
Además, si cuando te tumbas el cuerpo de tu hijo queda alojado sobre tu columna, se sentirá muy incómodo y “protestará” para que cambies de postura. Por todas estas razones, lo habitual es que percibas más las pataditas por la noche.

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¿Y si algún día no he notado ninguna patada?

De entrada, es muy importante que te relajes. Es posible que no hayas notado sus patadas porque has estado demasiado ocupada
y poco atenta a sus movimientos. Y que en este momento concreto no se mueva porque está durmiendo.
Lo normal es que le sientas moverse una decena de veces al día, pero no es algo exacto. Y habrá días en los que ni te fijarás.
Puedes estimular su movimiento para quedarte más tranquila si te preocupa su inactividad. Hay un sinfín de métodos para conseguirlo: cántale, ponle música, acaricia tu vientre, come algo dulce háblale, sílbale con dulzura o cambia tu posición. Estos estímulos externos le harán prestar atención y puede que te lo agradezca con una patadita. (Por cierto: si tiene hipo, tranquila, es normal.)
En todo caso, si han pasado más de 24 horas sin que percibas ningún movimiento debes acudir a tu tocoginecólogo para que descarte la existencia de un trastorno de crecimiento, una disminución del líquido amniótico, un funcionamiento incorrecto de la placenta u otros problemas que, afortunadamente, se dan en muy pocos casos. Sea como sea, una exploración médica te sacará de dudas y, como lo más probable es que confirme que todo va bien, te dejará mucho más tranquila.

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¿Desde cuando da pataditas el feto?

Desde que brotan los brazos y las piernas (semana 8 del embarazo), pero no lo notarás hasta que éstos crezcan y tengan fuerza. Para que tú las sientas tendrá que mover las paredes del útero, que a su vez están en contacto con la pared abdominal.

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¿Con qué frecuencia debo sentirlas?

Es difícil determinarlo, ya que depende de muchos factores. Los especialistas hablan de una media de 10 veces, pero si la madre ya se ha habituado a sentirlas, a veces no repara en ellas. Eso sí, “como mínimo la madre tiene que notar una patada diaria”, dice nuestro asesor. El hecho de notarlas depende, sobre todo, de la atención que le prestes. “No es lo mismo que la madre se pase todo el día en un sofá esperando sentirlas, que si se desentiende porque va muy ajetreada”, explica el doctor. No olvides que tu hijo, salvo en las fases en que está dormido, siempre se está moviendo dentro del útero.

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¿Es normal que las patadas duelan?

Aunque no es lo habitual, los golpes bruscos de tu hijo te pueden llegar a molestar bastante, sobre todo si los recibes en las costillas o en el cuello del útero. “Cada madre va buscando la posición hasta que el niño deja de molestar”, dice el ginecólogo. En general, las mujeres delgadas tienden a notarlas más “porque su tejido adiposo es más fino”, aclara nuestro asesor.

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¿Son como gases o un dolor abdominal?

Si es tu primer embarazo, tal vez te cueste diferenciar muy al principio entre un movimiento fetal y uno intestinal. “Pero una cosa es un dolor abdominal y otra, una patada. Eso la madre lo distingue perfectamente”, asegura categórico el doctor Brescó. La mayoría de las embarazadas describen esa primera sensación como una mariposa aleteando o un pez nadando en su interior.

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