Los análisis en el primer trimestre de embarazo

Esperas un bebé, la ecografía lo ha confirmado y ya te han pedido la primera analítica. Su objetivo: empezar a controlar tu embarazo.

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Tras confirmar que estás embarazada, tu ginecólogo te hará una serie de pruebas para tener controlada tu salud y la del bebé durante toda la gestación y conocer cómo estás actualmente. Te explicamos en qué consiste cada una de ellas y qué información aportan.

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El primer análisis, fundamental
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Te harán el primer análisis de sangre sobre la semana 12 del embarazo, para que coincida con la medición del pliegue nucal (que detecta el síndrome de Down) y para chequear tu tipo de sangre y Rh, descartar infecciones, anemia... También tendrás que llevar una muestra de orina.
En las siguientes páginas encontrarás qué pruebas se hacen para detectar y prevenir o tratar cuanto antes los problemas que puedan suponer un riesgo para ti o para el bebé que estás esperando.

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Hemograma completo

Analiza los leucocitos, plaquetas, hematocrito y hemoglobina. Se hace para detectar si tienes anemia y si tus niveles de hemoglobina están por debajo del límite te recetarán suplementos de hierro.

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Grupo sanguíneo y Rh

Tienen que conocer tu grupo por si necesitas una transfusión. Y tu Rh, positivo o negativo, por si existe una incompatibilidad con el Rh del bebé que esperas.
Esta incompatibilidad sólo puede darse cuando la madre es Rh- y el hijo es Rh+. Para que no haya problemas de rechazo al feto en el siguiente embarazo, después del parto te pondrán una inyección de inmunoglobulina, que neutraliza los anticuerpos Rh+. Si ya los tienes (se descubre con el test de Coombs) por haber estado en contacto con sangre Rh+ en otro embarazo, en un aborto o en una transfusión, tu gestación será considerada de riesgo, estará más vigilada y se valorará la conveniencia de hacer transfusiones sanguíneas al feto para evitarle una anemia severa.

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Estudio de la tiroides

Estudiarán la función tiroidea y te explicarán que los valores de la hormona TSH han de ser menores de 2,5 m UI/L en el primer trimestre y de 3,0 mUL/L en el segundo. Un déficit de yodo no se puede suplir con una dieta especial, normalmente es necesario que te receten suplementos de yodo o la hormona tiroidea, si tu ginecólogo lo cree conveniente.

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Análisis de orina

Con él se descarta la existencia de bacterias que no dan síntomas, pero que pueden causar una infección de riñón.

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Serología

Analiza varias enfermedades (rubeola, toxoplasmosis, etc.) que requieren medidas de prevención o tratamiento.
Rubeola. Si ven que no la has pasado deberás evitar el contacto con quien la padezca, sobre todo niños.
Toxoplasmosis. Si no tienes anticuerpos, tienes que evitar el contacto con heces de gato, no comer carne poco cocinada, lavar bien las frutas y verduras y usar guantes si trabajas en el jardín.
Sífilis. Si da positivo hay que tratar la enfermedad cuanto antes con antibióticos.
VIH o sida. Esta prueba se realiza a todas las embarazadas. En grupos de riesgo se repite de nuevo a las 36 semanas.

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Triple screening
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Evalúa el riesgo de que el bebé padezca alteraciones como el síndrome de Down. El análisis se combina con tu edad, con la medición del pliegue nucal y con los niveles de ciertas hormonas del embarazo. Si todo ello en conjunto ofrece un riesgo alto, tu ginecólogo realizará una ecografía de alta resolución y/o te aconsejará someterte a una amniocentesis (análisis del líquido amniótico).

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