La ecografía de la semana 20 es la más importante del embarazo

Se hace en el ecuador del embarazo, en la semana 20 o 21, y es la que más información aporta.

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Cuando llegas al ecuador del embarazo, es decir, en torno a las 20 semanas, se realiza la ecografía que está considerada como la más importante de toda la gestación. Y es que aunque en las semanas anteriores ya te habrán hecho otras en consulta si vas por lo privado, es en esta donde se descartan anomalías fetales y se evalúa si existen problemas que pudieran provocar un parto prematuro.

En la ecografía de la semana 20 se mide el riesgo de que el bebé venga con enfermedades cromosómicas y en el caso de la madre, se estudia patologías como el síndrome hipertensivo del embarazo o preeclampsia. Es por ello, que los padres la esperen con ansia para que les confirmen que todo va perfectamente.

Otro de los factores que determinan la importancia de esta ecografía es que al realizarse entre las las 20 y 25 semanas, el tamaño del bebé permite un estudio detallado de sus órganos y ver si se están formando correctamente. Además, también se observa si existe la cantidad correcta de líquido amniótico que determina que la valoración ecográfica sea la adecuada.

Debes tener en cuenta que es importante no interrumpir al especialista que la esté realizando, por lo que es recomendable que dejes todas tus preguntas para el final. Piensa que en esta exploración se realiza un estudio minucioso del bebé (se denomina morfológica porque analiza la forma), así que el ecografista se tomará su tiempo.

Cómo se hace la ecografía de las 20 semanas

Para la ecografía no hace falta que vayas en ayunas. Al pasar el transductor por tu vientre el especialista observará en la pantalla el corazón del bebé, el perfil de la cara y la nuca, los órganos internos y las extremidades.

También evaluará su crecimiento (debe medir unos 20 cm), para tomar medidas en caso de que haya un CIR (crecimiento intrauterino retardado).

Esta prueba es tan importante porque permite también detectar anomalías morfológicas como espina bífida, cardiopatía, hidrocefalia, alteraciones renales, etc. No te asustes: saber que no tiene nada malo, como ocurre en la mayoría de los casos, te tranquilizará.

Si te la hacen en 3D, verás al bebé en relieve. Y en 4D, con movimiento. ¡Ah!, y ya puedes saber si es niño o niña. Si no quieres que te lo digan, avísalo antes de comenzar.

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