Tu amiga en el postparto

El trabajo de la matrona no termina en el parto. Cuando se produce el alumbramiento, es ella la que te ayuda a ponerte al bebé al pecho y te enseña cómo amamantarle.

Tras el parto continúa con sus tareas de vigilancia: examina que el útero esté en la posición adecuada, que no se haya contraído o que no haya un sangrado excesivo, controla los puntos (si los hay) y vigila la tensión arterial para comprobar que todo está correcto.

Cuando te trasladen a planta serán las enfermeras las que tomen el relevo. “Ahí sí se acaba nuestra labor hospitalaria”, explica Dori Ramos. Una labor, no obstante, que puede reiniciarse algunos días después.

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“A veces las postparturientas vienen al centro de salud para confirmar que todo va bien. Además de examinarlas –altura del útero, tensión arterial–, les damos consejos útiles sobre la alimentación, el descanso o la lactancia y las asesoramos sobre el autocuidado y los cuidados del bebé”, explica Cristina Martínez.

“Suelen venir en estado de ansiedad, por lo que el apoyo emocional es muy importante. Siempre un refuerzo positivo con un mensaje claro: lo estás haciendo muy bien”, añade Dori Ramos.

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