Riesgos del embarazo gemelar

Te conviene tenerlos en cuenta y cuidarte de forma especial. Por tu salud y la de los bebés que esperas.

El embarazo gemelar exige más de la mujer que el único. Es bueno tenerlo presente, ya que así puedes tomar ciertas precauciones, como cuidarte y descansar lo suficiente.

CUIDADO CON ESTOS PELIGROS EN EL EMBARAZO

  • Tensión alta. En un embarazo gemelar la presión sanguínea se suele elevar más que en el de un solo bebé, debido al mayor esfuerzo que supone esta gestación para el organismo materno. Pero es normal y saludable que vaya subiendo a lo largo del embarazo, para que la placenta pueda seguir nutriendo a los niños. Descansar mucho, hacer ejercicio moderado a diario, evitar esfuerzos y trabajos intensos y cuidar la sal en las comidas son claves esenciales.
  • Retención de líquidos. En los primeros embarazos y en los múltiples suele ser mayor, porque el cuerpo tiene más cantidad de sangre circulando y porque se tiende a ganar más peso. Notarás cómo se te hinchan los pies y te aprietan los anillos. En sí no conlleva riesgo, pero si va acompañada de tensión alta y albúmina en la orina, puede aparecer la preeclampsia, una enfermedad peligrosa. Da dolores de cabeza, náuseas y visión borrosa y tendrías que ir a Urgencias.
  • Crecimiento intrauterino retardado. Uno de los bebés no crece bien. Se debe principalmente a que su placenta no le nutre lo suficiente. Mediante la ecografía se controla el crecimiento de ambos bebés. Y a veces se prescribe reposo e ingerir más proteínas (pescado, carne y huevos).
  • Síndrome de transfusión feto-fetal. Se puede dar sólo si los bebés comparten placenta. El problema consiste en que un bebé bombea sangre al otro y uno crece mucho y el otro poco, lo que pone a los dos en peligro. Es posible tratarlo si se diagnostica a tiempo. Un repentino aumento de peso y un vientre tirante desde la semana 16 pueden indicarlo.
  • Parto prematuro. A partir de la semana 18 es posible que sientas contracciones. Sirven para entrenar el útero y no duelen, pero si son frecuentes, pueden llegar a desencadenar el parto. El reposo es fundamental para evitarlo.

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