7 requisitos para solicitar un tratamiento de Reproducción Asistida en la Seguridad Social

Te explicamos los pasos a dar si necesitas un tratamiento de fertilidad y has decidido hacerlo en la sanidad pública.

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D.R.
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Tratamientos de fertilidad, una buena opción

Cuanto mayor es una mujer, las posibilidades de quedarnos embarazadas van menguando debido a la pérdida de calidad de los óvulos. También en los hombres la edad afecta a la cantidad y calidad de los espermatozoides, lo que supone aún más obstáculos a la hora de concebir.

Además, según un estudio realizado por la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el 70% de las españolas de 35 años no tiene hijos, y a medida que pasen los años, menos oportunidades tendrán de hacerlo.

España es el país más activo de la Unión Europea en Reproducción Asistida, según los últimos datos de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología. Sin embargo, este tipo de tratamientos en clínicas privadas son costosos y muchos españoles retrasan el momento de ser padres por no tener una estabilidad económica, según una encuesta realizada por WOOM, una app con calendario menstrual y de ovulación que ayuda a calcular los días fértiles.

La Seguridad Social española ofrece este tipo de tratamientos, pero exige una serie de requisitos que Woom nos explica.

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Edad límite

La edad límite para que una mujer y un hombre se puedan someter a un tratamiento de reproducción asistida mediante la Seguridad Social es de 40 y 55 años respectivamente. Como las listas de espera suelen ser bastante largas, pudiendo ir de 6 meses hasta 2 años, se recomienda solicitar el tratamiento antes de cumplir la edad máxima.

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Problemas para concebir

Para poder solicitar el tratamiento a través de la Seguridad Social debe existir una imposibilidad para lograr el embarazo. Antes de iniciar el tratamiento, la pareja es sometida a varias pruebas de fertilidad.

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No se pueden tener hijos en común

La Seguridad Social no ofrece tratamientos a las parejas que ya tengan hijos en común salvo en dos excepciones: que los hijos/hijo padezcan alguna enfermedad crónica grave o si solo uno de los dos miembros de la pareja tiene descendencia. En estos casos se realizará una valoración y el Hospital tomará la decisión pertinente. Tampoco ofrece tratamiento a mujeres que se hayan ligado las trompas y quieran revertir la intervención.

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Uso del esperma

Si por razones médicas se desaconseja el uso del esperma de la pareja, se puede recurrir a bancos de semen privados. En algunos casos se permite la congelación del esperma del hombre. Esto sucede, por ejemplo, cuando el esperma del hombre está en perfecto estado pero él se va a tener que someter a algún tipo de tratamiento que puede dañarlo.

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Número de ciclos

El número de ciclos varía en función de cada Comunidad Autónoma, aunque por lo general suelen ser:

- Máximo tres ciclos en fecundación in vitro
- Cuatro intentos para inseminación artificial con semen conyugal, y seis si es de donante.

En algunos centros, si la mujer no se queda embarazada en el primer ciclo vuelve a la lista de espera, en otros, los ciclos se hacen seguidos. En caso de no lograr el embarazo en ninguno de ellos, no se permite a la persona volver a recurrir a tratamientos de fertilidad o reproducción asistida a través de la Seguridad Social. Esto también sucede si la mujer logra concebir.

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Enfermedades, un obstáculo

Tener enfermedades graves o que posean un factor hereditario, como el VIH o Hepatitis C, resulta un obstáculo a la hora de someterse a estos tratamientos a través de la Seguridad Social, aunque depende en gran medida de la comunidad autónoma.

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Pruebas que no entran en el tratamiento

Existen determinadas pruebas que la mayoría de los centros de la sanidad pública no cubren, como la ovodonación en el tratamiento de fecundación in vitro o el diagnóstico genético preimplantacional, debido a que sus coste es muy elevado.

Por otro lado, los centros que ofrecen la vitrificación de óvulos son limitados y suelen estar reservados para mujeres que necesitan congelar sus óvulos por motivos médicos, es decir, aquellas que se van a someter a un tratamiento que puede dañar sus óvulos, como la quimioterapia o la radioterapia. Además, no todos los centros pueden realizar vitrificación embrionaria y muchos recurren a la congelación lenta.

Y ADEMÁS... Reproducción asistida: métodos y testimonios de madres

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