Posturas y hábitos para quedarte embarazada

No te aseguran el éxito al 100%, pero te lo ponen más fácil a la hora de lograr la concepción. Toma nota.

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D.R.
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Aumentar las posibilidades

Cada vez que mantienes relaciones sexuales, las probabilidades de quedarte embarazada rondan el 20%. De ahí que, tal y como aseguran desde la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, tardar hasta un año se considere normal.

No te agobies si llevas unos meses intentándolo y no lo has logrado. Y no te compares con nadie, ni siquiera contigo misma si ya eres mamá y en esta ocasión se te está resistiendo más; ten en cuenta que cada embarazo es un mundo. Además, no olvides que hay pequeñas cosas a las que no das importancia en el día a día, como lo que comes o las posturas que adoptas para hacer el amor, que pueden favorecer las probabilidades de concepción.
A continuación te mostramos los hábitos más eficaces para potenciar tu fertilidad y las seis posturas en la cama que facilitarán la concepción.

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1. Vigila tu peso

Es importante hacerlo, porque tanto la obesidad como la extrema delgadez influyen negativamente en la capacidad del cuerpo para concebir. “Un índice de masa corporal (IMC) por debajo de 20 o superior a 25, tanto en mujeres como en varones, hace que disminuya la fertilidad.

En el trasfondo hay una alteración en la secreción hormonal normal y en el metabolismo del azúcar, que indirectamente también provoca más alteraciones hormonales y disminución de la reserva de óvulos”, explica el doctor Álvaro Ruiz Zambrana, tocólogo del Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universitaria de Navarra.

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2. Mantén el estrés a raya

Es fundamental no mantener niveles altos de estrés continuado, ya que “esto provoca alteraciones hormonales que afectan al ciclo menstrual, que en muchas ocasiones se vuelve largo o anovulatorio”, dice el doctor Ruiz Zambrana.

La manera que tiene el organismo de combatir los niveles de estrés es secretando más cortisol y epirefrina, y ambas hormonas afectan negativamente al mecanismo reproductor. Por ejemplo, una de las maneras de reconocerlo es la alteración del flujo vaginal, que se vuelve más errático, alternándose días de mucho flujo con otros de sequedad absoluta.

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3. Nunca te automediques

No pasa nada si un día tomas un paracetamol, pero debes consultar con el doctor cualquier medicamento que consumas, incluso los de tipo natural; existen fármacos que pueden afectar a la fertilidad, dificultando la concepción o provocando un aborto precoz.

Por ejemplo, aunque son necesarios más estudios, se cree que los antiinflamatorios no esteroides podrían interferir en la vascularización necesaria para la anidación del óvulo fecundado.

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4. Aliméntate de forma correcta

“Diversos estudios señalan la conveniencia de consumir proteínas, hierro y multivitaminas y también de reducir el consumo de grasas trans, aumentando el de carbohidratos y aceites vegetales, para mejorar la fertilidad”, asegura el doctor Álvaro Ruiz Zambrana.

Por otro lado, en esta época en la que estás intentando quedarte embarazada conviene que evites tomar muchos productos refinados, ya que en el proceso de elaboración pierden nutrientes (hierro, vitamina B...) que son importantes para la fertilidad.

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5. Di adiós a los malos hábitos

“Existen suficientes evidencias científicas de que fumar tabaco retrasa la concepción (también en fumadores pasivos), aumenta la posibilidad de aborto y dificulta la entrada del espermatozoide en el óvulo, ya que su capa externa es más gruesa en las mujeres fumadoras”, explica el doctor Ruiz.

También el consumo de alcohol, incluso a dosis bajas, retrasa la concepción. En cuanto a la cafeína, debes limitar su consumo a menos de 300 mg diarios (una taza pequeña de café tiene de 90 a 150 mg). En estudios con parejas sometidas a tratamientos de fertilidad se ha encontrado un 27% menos de éxito en las mujeres que consumían más cafeína, debido a que puede producir una contracción en los vasos sanguíneos del útero que dificulta la anidación del óvulo fecundado.

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6. Haz ejercicio (pero sin pasarte)

Tan malo es para tu fertilidad que tengas una vida sedentaria como que te pases de la raya. El ejercicio moderado ayuda a reducir los niveles de estrés y a secretar endorfinas, las hormonas que nos hacen sentir bien.

Sin embargo, está comprobado que las mujeres que realizan ejercicios aeróbicos muy intensos a diario, en especial correr, pueden sufrir alteraciones en sus ciclos menstruales. Curiosamente, parece que si la mujer entrena cuando ya no hay luz solar (al terminar la jornada laboral), la repercusión es aun mayor.

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7. Di a tu pareja que cuide su salud

Hay varias cosas que tu pareja debe poner en práctica a la hora de potenciar su fertilidad. Así, es importante que evite prendas ajustadas y baños muy calientes en la zona genital. También debe tener en cuenta su dieta; se sabe que el zinc (ostras, germen de trigo, galletas integrales…) aumenta el volumen de semen. Y la vitamina C (cítricos, kiwi, tomates, espinacas…) y los antioxidantes favorecen su movilidad.

Por último, es esencial que tenga presente que el consumo de de tabaco y de alcohol afecta negativamente a la calidad del semen. Además, el segundo parece ser responsable de muchos de los espermatozoides anómalos que no van a lograr fecundar al óvulo.

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8. Elegid el momento propicio

Es fundamental elegir bien el momento para que la concepción sea exitosa. La ventana fértil para que puedas quedarte embarazada se reduce a cinco o seis días por ciclo. El pico de fertilidad coincide con la ovulación (14 días antes de tu siguiente regla, si tu ciclo es de 28 días). Aunque el óvulo sólo sobrevive unas 24 horas, los espermatozoides pueden aguantar hasta cinco días.

Conviene que comiences a tener relaciones una semana antes de la ovulación. Para saber cuándo sucederá la próxima, consulta la calculadora de días fértiles de www.crecerfeliz.es o adquiere alguno de los métodos que se venden en farmacias.

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Las posturas que favorecen la concepción

Básicamente se buscan aquellas que favorecen una penetración profunda; no sólo porque los espermatozoides tendrán menos camino que recorrer hasta encontrarse con el óvulo, sino también porque facilitan el orgasmo femenino, cuyas contracciones ayudan al semen a alcanzar el útero. Abstente de utilizar lubricantes. Y cuando se haya producido la eyaculación, quédate tumbada boca arriba unos 15 minutos, mejor elevando ligeramente las caderas.

Variaciones del misionero

Partiendo de la postura clásica del misionero (el hombre tumbado encima de la mujer, mirándose cara a cara), prueba a rodear su cintura con tus piernas o incluso a colocar en su hombro una de tus pantorrillas.

Postura Indra

Pide a tu pareja que se coloque de rodillas; tú túmbate boca arriba y colócale los pies juntos a la altura de su pecho. Durante el coito él debe dejar caer su peso hacia adelante, de manera que tus muslos descansen sobre tu torso.

Del arco o la caña

Ponte tumbada boca arriba con las piernas flexionadas y en esta postura levanta la pelvis arqueando tu espalda. El hombre tiene que estar situado de rodillas frente a ti y debe sujetarte por las caderas para establecer tanto el ritmo como la profundidad de la penetración.

Postura del galgo

Colócate a gatas apoyándote sobre las manos. Tu pareja, que estará de rodillas detrás de ti, debe penetrarte en esta postura. Para ayudarse puede cogerte a la altura de las caderas. Si os resulta una posición muy cansada podéis seguir tumbados, poniendo un cojín debajo de tu pelvis.

De la amazona

El hombre debe estar tumbado boca arriba en la cama y la mujer colocada a horcajadas y en cuclillas sobre él, preferiblemente dándole la espalda. Situada en esta posición podrás ser tú la que controles la profundidad de la penetración.

Postura al borde de la cama

Túmbate boca arriba, apoyándote sobre los codos y dejando los glúteos justo en el borde de la cama. Tu pareja tiene que colocarse de rodillas en el suelo, asegurándose de que su pene se encuentra a la altura de tu vagina. Además, para conseguir el máximo grado de penetración puedes rodear su cuerpo con tus piernas.

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