Esther, de 40 años, ya ha sido mamá

“Estoy pensando en tener un segundo hijo”

“Soy madre soltera por elección. Mi hijo tiene ahora 18 meses y ha nacido gracias a la inseminación artificial que me realizaron en la Clínica Ginefiv con semen de donante.

Elegí esta opción porque a las parejas que he tenido no las veía como padres de mis hijos. Fue fácil, lo conseguí en el segundo intento. En la elección del donante intentan que sea lo más parecido físicamente a ti. Aunque yo soy morena y de ojos oscuros, pedí que el donante fuera de ojos claros porque en mi familia materna los tienen claros. Otra cosa que también tuve en cuenta fue el grupo sanguíneo: pedí que fuera igual al mío.

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Antes de empezar con el tratamiento tenía muy claro que me iba a someter a un número determinado de ciclos: iban a ser tres y después descansaría un tiempo. No me generó estrés ni ansiedad; además, en el centro hay ayuda psicológica permanente.

El proceso fue así: al empezar cada ovulación, hacia el día 10, iba a la clínica cada dos o tres días para hacerme una ecografía. Cuando veían que el óvulo tenía el tamaño adecuado, me ponían una inyección para desencadenar la ovulación y a las 36 horas me realizaban la inseminación. A los 17 días me hacían análisis de sangre para ver si estaba embarazada. Recuerdo que el resultado me lo dieron por teléfono: “Enhorabuena, mamá... ¡estás embarazada!”, me dijeron.

A partir de ahí me siguieron un mes y medio en la clínica y después me dieron el alta y tuve que acudir a mi ginecólogo para que fuera él quien me siguiera el embarazo.
La gestación fue lo mejor que me ha pasado en mi vida. Además, cuento con el apoyo pleno de mi familia. El niño es buenísimo, come y duerme perfectamente, apenas se pone enfermo... ¡Incluso estoy pensando en tener otro hijo!

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