Contratos que se firman y gastos que se asumen

Para acoger un niño es necesario un tramitar un determinado papeleo y asumir unos gastos fijos. Te detallamos cómo se realizan los trámites y cuánto supone economícamente la acogida de un niño.

¿Qué contratos se firman?

La familia de acogida debe firmar un documento esencial: el Contrato de Compromiso, que incluye la cláusula de no adopción y el compromiso de hacerse cargo del niño desde el mismo momento en que llega a España y hasta que se va. El objetivo es que la familia tenga claro desde el inicio cuáles son los deberes y obligaciones que implica acoger a un pequeño.

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¿Qué gastos se asumen?

La familia que acoge asume el coste del viaje de ida y vuelta (los precios de avión oscilan entre los 400 euros de Sáhara, los 600 de Ucrania y los 700 de Ghana o Etiopía) y todos los gastos de la estancia en nuestro país. Sin embargo, muchas ONG realizan rifas y venta de lotería en Navidad para sufragar parte de estos gastos.

No existen subvenciones estatales directas para la familia de acogida, pero algunos municipios tienen establecidos acuerdos de apoyo económico (consulta en tu ayuntamiento).

¿Cómo es la experiencia?

A pesar de que los niños no suelen hablar nuestro idioma (si es la primera vez que vienen), está demostrado que en dos semanas su nivel de entendimiento es muy bueno. Es prueba evidente de su deseo de integración. Que una acogida fracase (que la familia no se adapte) es rarísimo.

Acoger a un niño es una experiencia inolvidable que os enriquecerá a todos. Tanto, que posiblemente desearás alargar su estancia una vez llegue el difícil momento de la despedida. Recuerda que eso no es posible, puesto que el contrato lo deja muy claro.

Sin embargo, todas las ONG dejan la puerta abierta a la posibilidad de que en el verano siguiente o en Navidad se pueda acoger al mismo niño. Muchas familias aprovechan esta oportunidad, tras haber pasado todo el año manteniendo contacto con su “hijo” acogido e incluso tras haberle visitado en su país con la ONG “acogedora”.

Cuando los niños son de España

El acogimiento familiar de un menor que reside en nuestro país sigue unos cauces diferentes. De entrada, el tiempo de acogida no se limita a los dos o tres meses de verano, sino que puede durar más. En estos casos son los Institutos del Menor de cada Comunidad Autónoma (o su equivalente en la Administración) los que gestionan el acogimiento.

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Los niños en disposición de ser acogidos tienen entre 0 y 17 años y proceden de familias desestructuradas.

El proceso es el siguiente: tras una entrevista, un curso de formación y una visita al domicilio familiar, se elabora un informe y se entra en una bolsa de familias acogedoras a la espera de un niño. En caso de aprobación, la familia firma un contrato de acogida con la Administración en el que asume la guarda del menor, su cuidado y protección, así como facilitar visitas de la familia biológica.

En todo caso, la familia acogedora siempre puede echarse atrás en cualquier momento previo a la acogida.

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