Inseminación artificial, ventajas y desventajas de este método de reproducción asistida

Te contamos en qué consiste y los datos sobre las posibilidades de lograr el deseado embarazo.

inseminación artificial, pros y contras
Caiaimage/Rafal RodzochGetty Images

Los motivos por los que un experto en reproducción asistida elige la inseminación artificial como la técnica idónea para lograr el embarazo son, normalmente, cuatro. El primero tiene que ver con la calidad o cantidad del semen masculino. El segundo se refiere a la incapacidad mecánica para realizar el coito. Los dos últimos tienen un origen claramente femenino. Los problemas pueden deberse a una endometriosis leve y también por alteraciones en el cuello del útero femenino que impidan el paso de los espermatozoides.

La inseminación artificial es una técnica sencilla que consiste en la introducción en el útero femenino mediante una cánula, una herramienta muy básica, de los espermatozoides, previamente seleccionados de una muestra de semen procesada con el fin de mejora la calidad y favorecer el embarazo.

La introducción de la cánula con el material reproductivo puede hacerse en casa, ya que, según explica la directora médica de Clínicas Eva, Fulvia Mancini, se trata de un procedimiento que no precisa de la esterilidad de un quirófano. Para muchos pacientes esta es, sin duda, una gran ventaja, puesto que a veces afrontan la reproducción asistida con miedo al fracaso y algo intimidados por los procesos y el entorno. La intimidad del hogar les tranquiliza y ayuda en el periodo de espera.

Sin embargo, tal como la explica la ginecóloga,esta circunstancia precisamente puede influir en el resultado final del tratamiento, puesto que mientras más controlado esté, más garantías finales tendrá. Las posibilidades de éxito en la fecundación in vitro, técnica en la que la fecundación se realiza en el laboratorio, previa extracción de óvulos y semen, son del 60% frente al 15% de la inseminación artificial.

También descienden las posibilidades de embarazo en la propia inseminación artificial según la procedencia del semen, bien sea del cónyuge, bien de un donante anónimo. El motivo principal, explica la doctora Mancini , es muy similar: el semen de donante tiene una alta calidad, a menudo ya probada en otros casos, es decir, que ya se ha utilizado en otros embarazos asistidos. Además, añade, las mujeres que recurren a este material genético son lesbianas o mujeres que desean ser madres en solitario y que no necesariamente tienen problemas de infertilidad.

Con respecto a la complejidad de la técnica, que en fecundación in vitro es mucho mayor (se precisa de estimulación ovárica y posterior extracción de óvulos) su eficacia puede llegar a compensar la mayor asistencia e incertidumbre de los pacientes. Los tiempos para lograr el embarazo , el llamado “time to pregnacy” oscila desde un mes en el caso de la IA hasta seis en el de la FIV. Al final, afirma la experta de EVA, “si es necesario repetir los ciclos, la espera acaba pasando factura al paciente más que en la FIV.

Los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad hablan de 40.177 ciclos de Inseminación Artificial en España , el 70, 2% de ellos con semen de la pareja y el 29,8% con semen de donante.

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