¿Preparados para ser padres?

Es importante que antes de concebir un hijo seáis conscientes de los numerosos cambios que acarrea (incluso antes de su llegada) y de cómo se verán afectadas vuestras vidas.

Cuando llegue vuestro hijo la relación se verá afectada, en la mayoría de los casos para bien. Pero al principio, el cansancio acumulado, la falta de sueño y la adaptación a la nueva situación harán que se dedique menos atención a la pareja. Por eso es muy importante que la relación esté totalmente consolidada para que este feliz acontecimiento no dinamite vuestra unión.

El tiempo

Hoy en día todos llevamos un vida bastante ajetreada, en la que a veces es difícil encontrar tiempo hasta para ver a los amigos. Pensad en que cuando llegue el bebé habrá que dedicarle todo el tiempo del mundo y que vuestras actividades lúdicas y de ocio pasarán a un segundo plano.

Gastos

Un niño supone un aumento considerable de los gastos, que repercutirá directamente en la economía familiar. A la hipoteca o alquiler y gastos fijos de una casa (facturas de luz, agua, gas....), hay que añadir el mobiliario y artículos de puericultura básicos para cubrir las necesidades de un recién nacido. Cuna, carrito con cuco, silla para el coche, mueble cambiador, biberones, pañales, ropa y un largo etcétera que habrá que sumar al gasto total de la pareja al final de cada mes.

Cambios en la casa

La casa de una pareja sin hijos debe adaptarse a la llegada de un bebé, durante los primeros meses haciendo espacio a sus utensilios, luego hay que asumir una serie de medidas de seguridad, sobre todo cuando comience a gatear y posteriormente a andar. Aparatos eléctricos, enchufes, cables, productos de limpieza, objetos de decoración frágiles, etc deben eliminarse del alcance del futuro bebé. Recuerda, el orden y la tranquilidad a los que ahora estáis acostumbrados se verán totalmente rotos con la llegada de un sinfín de juguetes y la falta de tiempo para tenerlo todo impecablemente recogido.

Estilo de vida saludable

Cuidar la alimentación, dejar de fumar, no beber alcohol, hacer ejercicio de forma moderada y en general llevar una vida saludable son prácticas fundamentales para concebir un hijo sin problemas.

Una vez conocidos e interiorizados los cambios que se avecinan, será mucho más fácil adaptarse a la llegada del bebé. Si habéis contestado "sí" o "no importa" a cada uno de los puntos anteriores, ambos estáis preparados para ser padres. ¡Enhorabuena!

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