Cómo proteger tu piel y cabello del frío en el embarazo

Mantenerte guapísima durante la gestación es más que posible. Aunque estos meses el frío haga mella en tu piel y tu pelo, con estos trucos estarán bien cuidados.

 

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Precauciones ante el frío

Las bajas temperaturas propias de esta época acaba con muchas de las molestias que el buen tiempo supone para la embarazada: el exceso de sudor, la pesadez de piernas, la inflamación de los tobillos... Pero el frío y el viento no le sientan igual de bien a tu piel ni a tu cabello. Repasemos sus cuidados durante la gestación.

Para empezar, un consejo básico: tu epidermis es ahora mucho más delicada y propensa a reacciones de tipo alérgico, por ello es recomendable que antes de empezar a usar un nuevo cosmético lo pruebes en el interior del codo.

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¿Qué hago con las manchas?

La exposición al sol, sin protección, y el embarazo son dos circunstancias que favorecen la aparición de manchas en mejillas, mentón y labio superior (el cloasma es muy común en embarazadas). Aunque algunos productos para tratar este problema son aptos para gestantes, no todos lo son, pregunta en la farmacia o a tu dermatólogo.

Si tienes manchas y quieres evitar que se vean, utiliza un corrector azulado. Extiéndelo bien, no se notará, y apagará el tono marrón-amarillento de las manchas. Aplícalo antes del maquillaje. Recuerda que todos los días necesitas protector solar. Elige una base con SPF alto y tendrás dos problemas resueltos.

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Contra el acné...

Durante el verano no quedaba ni rastro, pero ahora, por el efecto rebote, el acné puede ser una pesadilla. Lo primero es no tocar ni apretar. Lo segundo es mantener la piel limpia: utiliza un limpiador jabonoso para pieles grasas. Por último, consigue un corrector verde, que neutraliza el rojo de granitos y marcas y permite usar una base más ligera. O un stick dúo que trate y camufle el problema a la vez.

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La piel grasa no es problema

Si eres propensa a los granitos, es muy probable que tu piel se muestre grasa en el resto del cuerpo (espalda, hombros, zonas de pliegues). Un producto exfoliante suave, aplicado una vez a la semana en la ducha, puede ayudarte a mantener el equilibrio en tu epidermis. Y no temas utilizar geles oleosos, no harán que tu piel se vuelva más grasa y contribuirán a hidratarla de una manera natural.

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Plus de hidratación

Para la piel seca, el frío y el viento son malos aliados. Cúbrete la cara y no salgas a la calle sin una buena crema hidratante (además de beber mucha agua). Si la notas seca a lo largo del día, usa una bruma de hidratación.
Para el cuerpo, las cremas con urea o rosa mosqueta te ayudarán a evitar las estrías. Y sea cual sea tu tipo de piel, en cuanto sepas que estás embarazada aplícate crema antiestrías en tripa, pecho, caderas... Los productos con aceites esenciales no están indicados en tu estado.

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Mimos para el cabello

Con el viento, los ambientes cerrados con exceso de calor... quizá notes aumento de grasa en el cabello; si es así, puedes lavarlo a diario. No es cierto que se caiga más si lo lavas con frecuencia, pero sí debes evitar agresiones que lo debiliten. Usa un champú sin parabenos, un acondicionador natural,  mascarilla de aceites y masajes en el cuero cabelludo. No cepilles el cabello mojado, desenrédalo  con los dedos y espera a que esté seco para pasar el peine. Olvídate de coletas o trenzas muy apretadas y de planchas y secador. Tu pelo, mejor al natural.

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