Respuestas a tus dudas íntimas en la gestación

A medida que avanza el embarazo es posible que surjan dudas íntimas que a veces cuesta consultar con el ginecólogo por pudor. Las aclaramos.

 

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Preguntas íntimas sobre la gestación

Seguro que tus amigas te han hablado de los cambios que provoca el embarazo. Pero, ¿a que ninguna te ha dicho nada sobre esos síntomas íntimos que a ti te traen de cabeza? Con la gestación, tu organismo se revoluciona y tiene que adaptarse al estado que te acompañará durante nueve meses.

Esto hace que surjan síntomas nuevos para ti, pero que son normales. Aunque te dé vergüenza preguntar al ginecólogo sobre algunos de ellos, anímate a hacerlo, ya que estos especialistas están acostumbrados a oírlos y el tuyo te dará una explicación tranquilizadora. Por nuestra parte, aquí te ofrecemos las respuestas a las preguntas “embarazosas” más comunes. Y es que, aunque nadie te las comente, casi todas las futuras mamás se las hacen.

No voy al baño desde hace cinco días ¿Qué hago?

El estreñimiento es muy común en el embarazo. Se debe al alto nivel de progesterona, que relaja los músculos intestinales y dificulta la evacuación. Si a eso le sumas que los suplementos de hierro que probablemente tomas acentúan el problema, el estreñimiento está servido. Trata de evitarlo consumiendo más cantidad de fibra y de frutas (muy bien lavadas y con piel), ingiriendo más líquidos, caminando a diario y yendo al baño en cuanto el cuerpo te lo pida. Si todo falla, coméntaselo al médico. Es probable que si llevas días sin ir al baño, te proponga alguna medida de choque (supositorios de glicerina o un laxante suave y compatible con la gestación) y te recete pastillas de fibra para que el problema no se repita.

¿Por qué se me han oscurecido tanto las areolas de los pezones?

Es un síntoma típico de esta etapa, aunque no de los más comentados. El cambio hormonal hace que tengas mayor cantidad de melanina, lo que se refleja, entre otras cosas, en un oscurecimiento de la areola, que puede pasar del color rosado de siempre al marrón oscuro ya en el primer trimestre de embarazo, sobre todo si eres morena de piel. No supone ningún problema y recobrará su tono inicial tras la lactancia o, si no das el pecho, pocos meses después del parto. También es posible que junto a una mayor pigmentación, aparezca algún pelito alrededor de la areola. Lo mejor es dejarlo estar, ya que desaparecerán tras el parto.

Tengo muchísimo más flujo vaginal ¿Es normal?

Completamente normal. Lo provoca la mayor secreción de hormonas estrógenos. Este flujo vaginal es líquido, de tono blanquecino e inodoro y su cantidad puede hacer que necesites cambiar tu ropa interior varias veces al día para mantener la zona limpia y seca. Usa siempre braguitas de algodón 100% y no utilices jabones agresivos en tu higiene diaria. En caso de que este flujo adquiera un color amarillo, verdoso o grisáceo y/o desprenda mal olor, así como si la zona genital te pica o está irritada, debes comentárselo al especialista, ya que podría tratarse de una infección.

¡Horror! Creo que tengo hemorroides

No sería nada raro que así fuera, ya que las padecen hasta el 60% de las embarazadas. Sus causas tienen mucho que ver con las del estreñimiento (el efecto relajante de la progesterona en músculos y venas) y con el hecho de que el útero va presionando más y más el recto a medida que avanza la gestación, lo que puede provocar la formación de varices en sus venas. Las medidas naturales a tomar en caso de estreñimiento también son eficaces contra las hemorroides. Además, aplica agua fría en la zona para que la hemorroide encoja y se tonifique la piel del ano. Si la molestia es acusada, el médico puede recetarte alguna pomada de uso seguro.

Me apetece mucho hacer el amor ¿Por qué?

Es lo más normal del mundo y señal de que el embarazo va viento en popa. Si bien en el primer y en el tercer trimestres la libido suele estar más bien por los suelos, debido en el primer caso al temor a perder el bebé y en el segundo a la pesadez que provoca tu mayor volumen y al miedo al parto, ya cercano, el segundo trimestre es una etapa ideal para practicar sexo, siempre y cuando no haya contraindicación médica. Las hormonas del embarazo están disparadas y hacen que se incremente el flujo sanguíneo en la zona genital y que la vagina esté más lubricada que nunca y, por tanto, muy dispuesta para la relación sexual.

Me sale leche y estoy de 6 meses ¿No es muy pronto?

No les sucede a todas las embarazadas, pero tampoco es extraño que a partir del sexto mes tengas alguna secreción láctea (calostro) por un pezón o por los dos. Se debe a que tu cuerpo se está preparando para la lactancia (de hecho, lo hace desde el inicio del embarazo, dirigiendo mayor volumen sanguíneo a los senos –¿a que resaltan más las venas?– y aumentando su tamaño) y a que el nivel de la hormona prolactina empieza a ser importante. Lava con agua la zona para mantenerla siempre limpia y, si los necesitas, ponte discos absorbentes entre el pecho y el sujetador.

Nunca había tenido tantos gases ¿Qué hago?

Buena pregunta. El notable aumento de la aerofagia en el embarazo puede resultar, además de incómodo, hasta doloroso. Se produce porque el útero, al crecer, va desplazando los intestinos hacia arriba y hacia los lados. Y porque la hormona progesterona enlentece el tránsito intestinal. Todo ello facilita una mayor acumulación de gases. Afortunadamente, es relativamente sencillo prevenir que la molestia vaya a más: no tomes alimentos flatulentos (coliflor, repollo, brócoli, legumbres y naranjas), come despacio y masticando muy bien cada bocado y mantente activa para facilitar la expulsión de los gases. También te irá muy bien beber una infusión de manzanilla tras las comidas.

Me tira el ombligo ¿Indica algo malo?

No es tan raro. Ten en cuenta que el útero alcanza la altura del ombligo en el quinto mes. A medida que avanza ese mes, la piel que rodea el ombligo, de por sí muy sensible, se tensa más y más. Además, a partir de la semana 30 es posible que el ombligo salga hacia fuera y que sientas alguna molestia, porque los músculos abdominales van cediendo y el ombligo se ve muy presionado. No hay mucho que puedas hacer para evitarlo. Simplemente, mantén la piel muy bien hidratada y deja pasar el tiempo, en pocos días la molestia irá desapareciendo.

Tengo pérdidas de orina ¿Esto no es propio del postparto?

La incontinencia es común en el postparto y algo menos en el embarazo, pero no es una molestia rara. Puede producirse al hacer algún esfuerzo (coger peso, toser fuerte o levantarte de un asiento bajo) y la causa hay que buscarla de nuevo en la progesterona, que relaja los músculos de la zona pélvica, vejiga incluida. Si a esto unes que dichos músculos tienen que soportar el peso cada vez mayor del útero, es fácil entender esas pequeñas pérdidas. Evítalas, o al menos impide que vayan a más, practicando con frecuencia el ejercicio de Kegel: imagina que estás haciendo pis y corta mentalmente el flujo de orina durante unos segundos, contrayendo la zona para relajarla a continuación. Cuantas más veces lo repitas, más eficaz será.

Me dan pinchazos en la barriga ¿Algo va mal?

En principio, no. Sentir pinchazos en la parte baja del abdomen y en la vagina es habitual desde el segundo trimestre y se debe al estiramiento que sufren los ligamentos que sujetan el útero, que va alcanzando un tamaño y un peso considerable. Para paliarlos, haz ejercicio moderado y sé cuidadosa a la hora de cambiar de postura, nunca lo hagas con brusquedad. No hagas giros con la cintura, no te sientes en sillas bajitas y levántate de la cama despacio.

Mis labios vaginales están más gruesos ¿Es normal?

Sí. Lo provoca el aumento de la irrigación sanguínea en la zona genital y la congestión que sufre a estas alturas de la gestación. Seguramente también has percibido un oscurecimiento de la piel de los labios vaginales, muy común por efecto de las hormonas. No obstante, si el grosor de los labios sufre un gran aumento, así como si se acompaña de picor, dolor o escozor, díselo al ginecólogo para descartar una posible infección. También puede ocurrir que aparezca alguna variz en la vagina. No te preocupes, pero informa al médico.

Nunca he sudado tanto como ahora ¿Qué puedo hacer?

Uno de los “efectos colaterales” de los cambios metabólicos del embarazo es una mayor sudoración. Tu organismo está trabajando mucho y tiene que eliminar numerosos productos de desecho, lo que provoca que sudes más. ¿Soluciones? Refrescarte a menudo, cambiarte de ropa las veces que lo necesites y vestirte con capas de ropa, para poder quitarte prendas cuando te asalte el calor. Aparte de esto, paciencia. Todo volverá a su ser tras el parto.

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