Cómo aliviar las molestias de las piernas en el embarazo

La gestación puede hacer que te duelan, que las sientas hinchadas, que sufran calambres... Tranquila, hay forma de prevenir o de aliviar estas molestias.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Molestias habituales

El peso añadido, la mala circulación sanguínea, la retención de líquidos y las hormonas que ablandan los tejidos son los enemigos de tus piernas.

Es normal que a medida que avanza el embarazo las sientas muy fatigadas, como de plomo; que se te hinchen los tobillos al final de la tarde; que aparezcan o empeoren, si las tienes, las varices; o que sufras calambres en los gemelos o alguna torcedura de tobillo si no andas con cuidado...

Suerte que, para prevenir o aliviar estas molestias, cuentas con buenos aliados.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El ejercicio ayuda

Con unas piernas fuertes y en forma podrás afrontar mejor los esfuerzos del embarazo, parto y posparto. Tambien contribuirá a prevenir el dolor de espalda y problemas circulatorios (hipertensión, varices, trombos).

Al ejercitarlas facilitas la circulación sanguínea de retorno (ahora es más lenta porque bombeas más sangre, el útero presiona las venas de las piernas y las hormonas las dilatan), drenas líquidos, oxigenas los músculos...

No se trata de iniciar un deporte nuevo, ni de seguir con uno de riesgo (de caídas, golpes, impactos en el suelo, apnea...), sino de que seas consciente de que el sedentarismo es nefasto.

Caminar, nadar, pedalear, hacer yoga o pilates o gimnasia de embarazo, son ejercicios geniales para tus piernas. Y son aeróbicos, los más beneficiosos para el corazón y el cerebro del bebé.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Sigue una buena alimentación

Importante no pasarte de peso, huye de las “calorías vacías” (azúcar, dulces), que engordan sin aportar nutrientes. De las grasas saturadas (fritos, bollería), que entorpecen la circulación venosa. Del exceso de sal, que te hace retener líquidos. Y de excitantes y comidas especiadas, que dilatan más las venas.

Por contra, vigila que en tu dieta no falte fibra (cereales integrales, frutas, verduras), contra el estreñimiento y las hemorroides; ni vitamina D (pescado azul, leche, huevos), contra la debilidad muscular, y B1 (cereal integral, carnes, levadura de cerveza), que refuerza los nervios.

Minerales como el calcio y el fósforo (lácteos, pescados, frutos secos) son necesarios para alimentar huesos y músculos, los tuyos y los del bebé. Y recientemente se ha descubierto que un óptimo nivel de calcio previene la hipertensión. Pero no te apures, todo esto lo conseguirás con una dieta sana y variada.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Bebe agua para no retener líquidos

El edema (hinchazón) se debe a que retienes líquidos porque la sangre se acumula en las extremidades. Bebe unos 2 litros de agua al día (8-10 vasos) y aficiónate a los zumos, caldos, infusiones... Mejorará.

Hidrata también tus piernas por fuera con crema hidratante para paliar la sequedad y los picores (nuevamente las hormonas) y para intentar evitar las estrías.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cuida tus posturas

Es esencial y solemos olvidarlo. Actúa así:

De pie

No arquees la espalda hacia dentro (tendencia natural para compensar el cambio de equilibrio), podría desplazarse una vértebra por la relajación de los tejidos y ocasionarte lumbalgia o ciática. No estés mucho tiempo parada, cambia el peso de un pie a otro, siéntate de vez en cuando, apóyate en un taburete si puedes... Al caminar, la espalda recta.

Sentada

Pégate al respaldo, en asiento plano. Utiliza un escabel o una alfombra de descanso. Eleva de vez en cuando los pies y rota los tobillos. Levántate cada 20 minutos y camina, para activar la circulación. No cruces las piernas.

Tumbada

Duerme sobre una superficie plana (pon una tabla bajo el colchón). Puedes variar las posturas, pero la mejor para no comprimir la vena cava es de lado, sobre el costado izquierdo, con una almohada entre las piernas. Es buena idea elevar el piecero 15 o 20 cm. Y un buen ejercicio para un rato: tumbarte en el suelo y apoyar las piernas en la pared.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Deja que descansen

Fundamental. Hacer pausas para sentarte o apoyar el culete si trabajas de pie, variar posturas, dormir lo suficiente...

Durante la noche pueden aparecer molestias como hormigueo, piernas inquietas... Mete los pies en agua fría y camina descalza. O puedes sufrir calambres en los gemelos: coge los dedos de ese pie y empújalos en dirección a tu espinilla.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Utiliza un buen calzado

Transpirable, cambiándolo a menudo, mejor que sujete el tobillo, ni plano ni mucho tacón (3-5 cm está bien). Que no apriete, tal vez tengas que comprar un número más (y puede que se quede así).

Evita prendas que dificulten la circulación, como calcetines con frunce. Las medias de compresión o descanso sí son recomendables (las hay muy bonitas) si tienes insuficiencia venosa, sensación de “piernas pesadas”. 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Date un baño de pies

Un alivio al acabar el día, si hay hinchazón: mete los pies en un barreño con agua cálida y sal gorda; unos 10 minutos, y mójate las piernas.

Y para activar la circulación venosa, date duchas de agua fría: sube el chorro desde los tobillos hasta las pantorrillas, cinco minutos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Los masajes, mano de santo

Ayudan al drenaje linfático. Se dan en sentido envolvente y ascendente, desde los tobillos hasta las ingles.

Mejor si te los da otra persona (un quiropráctico, tu pareja...), masajeando la cara anterior y la posterior de cada pierna.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Busca ayuda en la cosmética

Hay muy buenos productos: geles con efecto frío que alivian el cansancio de piernas o los pies calientes (otra molestia habitual), en spray o en roll-on, que puedes llevar en el bolso; aceites para masajes (rosa mosqueta, hipérico, enebro); cremas naturales que fortalecen y tonifican las piernas pesadas...

Han de estar formulados para uso en la gestación.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Pide consejo al médico

El mejor consejo es que le hagas caso cuando te pide que vigiles tu alimentación, hagas ejercicio y no engordes demasiado.

Hay medicamentos, como lo venotónicos, que son necesarios en caso de dolor, pero algunos se pueden aplicar sin peligro y otros no.

La mayoría de estos problemas desaparecen tras dar a luz, superada la cuarentena. Si alguno permanece, como la varicosis persistente, habrá que visitar al flebólogo (especialista en varices). Y si todo está bien, ¡haz la gimnasia postparto!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Es normal que se hinchen?

Que las piernas, tobillos y manos se te hinchen al final del día es normal en tu estado. Que continúen así por la mañana, después de haber descansado, no. Ve al médico.

Además...

- Si la hinchazón es repentina y afecta a pies, manos y cara, ve a urgencias.
- Puede ir acompañada de mareo, dolor de cabeza, visión con luces... Mayor motivo para ir a urgencias.
- Si tienes hipertensión arterial (se puede medir en el médico o en la farmacia) tendrás que seguir un tratamiento preventivo.
- Si además de hipertensión tienes proteínas en la orina, es indicio de preeclampsia, enfermedad muy grave que tal vez precise ingreso hospitalario.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Qué hago si tengo ciática?

La inflamación del nervio ciático provoca un dolor intenso en el glúteo que se puede irradiar a toda la parte posterior de la pierna. Afecta hasta a un 30% de las embarazadas.

Para prevenir

Practica ejercicio, cuida tus posturas (no arquees hacia dentro la espalda), evita los movimientos bruscos, no cargues pesos sin flexionar las rodillas y no engordes demasiados kilos.

Para tratarla

Te puede aliviar aplicar calor local, el médico puede recetarte calmantes del dolor y, en casos graves, infiltraciones de corticoides. Tras el parto tiende a desaparecer.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo