Embarazo y Navidad, las cosas que puedes hacer y las que no

Durante los días más mágicos del año, disfruta mucho aprovechando las ventajas de tu estado y evitando algunos riesgos.

embarazo en Navidad
Getty Images

Las navidades son unas fechas muy especiales en las que tenemos la agenda llena de citas y planes con familia y amigos. Sin embargo, hay ciertas cosas que debes tener en cuenta estos días si estás embarazada.

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SÍ a... Ir de invitada (mejor que ser la anfitriona)

¿Puedes elegir? Entonces es mejor que no organices tú las comidas en casa. Llegarás a la cita cuando puedas (y te irás cuando quieras), todo estará listo, luego no tendrás que recoger...

Suena bien, ¿no? Aunque te haga ilusión ejercer de anfitriona, este no es el mejor año. Aprovecha tu estado para dejar que te traten como a una reina.

NO a... Agotarte (a nadie le extrañará que quieras descansar)

Ahora no te conviene hacer sobreesfuerzos. ¿Estás en medio de la cena y te caes de sueño? Vete. ¿En una misma semana se te acumulan varios compromisos? Elige.

No es el momento de hacer las cosas por quedar bien y luego llegar agotada a casa. Tu cuerpo es sabio, si te avisa de que necesitas parar, escúchale.

Y no te preocupes, porque todo el mundo entenderá que no asistas a algún acto.

Lo mismo con la decoración de la casa. Pide ayuda para montar el árbol o el Belén... y no te agobies si no queda perfecto.

SÍ a... Salir y disfrutar las fiestas (pero sin estresarte)

Además de las citas tradicionales, es probable que en estos días tengas más de una cena o comida con amigos.

Si estás llevando bien el embarazo y te encuentras animada, no te prives. ¡El buen humor y las risas, o incluso un baile (suave) sientan de maravilla!

Simplemente sigue un ritmo adecuado a tu estado. Si tienes una cena, intenta dormir la siesta ese día, por ejemplo. O si sabes que llegadas las diez de la noche se te funden los plomos, propón a tus amigos cambiar la cita nocturna por una comida.

NO a... Beber y fumar (o estar en sitios con humo)

Brindar con zumo puede que no quede muy bien, pero está plenamente acreditado que en tu estado el alcohol está contraindicado.

No hay ninguna cantidad segura para el feto, así que lo mejor es no hacer ninguna excepción al respecto. Ni probarlo.

Del mismo modo, ten en cuenta que el tabaco es muy perjudicial y que su consumo, o la exposición al humo como “fumadora pasiva”, afectan directamente al crecimiento del bebé.

Si puedes, evita fumar y pide a tus amigos y familiares que no lo hagan donde tú estés.

SÍ a... Darte algún capricho (porque te lo mereces)

Aprovecha estos días para darte ese capricho que tanto te apetece: un masaje, una sesión de belleza, una escapada de “Babymoon” a un balneario o a un hotel con programas para embarazadas...

Y también en el plano culinario: seguro que estás cuidando tu alimentación y, sin que tengas que dejar de hacerlo, te puedes permitir el “lujo” de tomar, con moderación, turrón, polvorones... ¿Qué sería de la Navidad sin ciertos placeres?

NO a... Comer determinados alimentos (solo algunos)

Hay algunos alimentos típicos de las comidas navideñas que no son recomendables en tu estado.

Evita la carne cruda, ya sea en forma de carpaccio o tartar, así como el embutido, por el riesgo de contraer la toxoplasmosis.

Y ten la misma precaución con el marisco y el pescado crudo y los ahumados.

Además, no olvides la recomendación de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) de evitar el consumo de pescados como pez espada, tiburón, atún rojo y lucio por su alto nivel de mercurio.

SÍ a... Cumplir con tus compromisos (planificándolos)

Que estés embarazada no significa que no puedas involucrarte en la decoración o las compras navideñas, pero planifícate bien.

Seguramente no aguantarás una tarde entera de tiendas ni las aglomeraciones de los últimos días, así que intenta organizarte para salir con anterioridad en ratos libres. Lo disfrutarás más y no te cansarás.

Otra idea es apostar por las compras on-line. Ahora hay una oferta espectacular.

NO a... Las comidas copiosas (tu cuerpo te lo agradecerá)

Un día es un día... Pero luego viene otro, y otro, así que cuidado con las comidas copiosas habituales en estas fechas: acentúan el molesto ardor de estómago típico de tu estado (ahora tus digestiones son más lentas) y favorecen el insomnio.

Además, no te conviene en absoluto pasarte de peso. Asiste a las celebraciones y disfruta, pero siempre con medida y sin olvidar la regla de las cinco ingestas repartidas a lo largo del día.

Si te puede la ansiedad de comer, una buena idea es picar algo antes de ir a la fiesta, así no llegarás tan hambrienta.

SÍ a... Viajar (con el permiso de tu ginecólogo)

Durante estas fechas, muchas familias que viven lejos aprovechan para reunirse. Si es tu caso o si te apetece hacer un viaje con tu pareja, anímate (siempre que todo vaya bien con la gestación).

No obstante, avisa siempre a tu ginecólogo y ten en cuenta que el mejor momento para viajar es durante el segundo trimestre; el primero es el periodo de implantación del embrión y hay más peligro de abortos espontáneos.

En cuanto al último trimestre, se acentúan las incomodidades y, según qué viaje, puede resultarte farragoso.

NO a... Vestir incómoda (es posible ir elegante y funcional)

Quieres ir guapa a las celebraciones navideñas, por supuesto, y el embarazo no está reñido con ello.

Pero no olvides la comodidad. Es mejor optar por conjuntos funcionales (evita cremalleras o botones en la espalda) y holgados, que no te aprieten demasiado.

En general, son mejores las fibras naturales como el algodón o el lino, porque permiten una buena transpiración.

Y, por último, deja los tacones altos para otra ocasión.

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