Ejercicios en el agua que puedes hacer en el primer trimestre de embarazo

El agua es un medio ideal para mantenerte activa, aliviar molestias y disfrutar de tu embarazo. Si todo va bien y tu ginecólogo te ha dado el visto bueno, anímate a practicar estos seis ejercicios durante el primer trimestre.

 

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Tomando conciencia de tu cuerpo

Durante estos primeros meses lo importante es que tomes conciencia de tu cuerpo y del tipo de movimientos que resultan más adecuados en tu estado. De esta manera sientas unas bases que te serán de muchísima utilidad cuando tengas más volumen.

 

Atrévete con la braza o el crol

Prueba a practicar distintos estilos de natación, como braza o crol, pero con una mentalidad de calma y serenidad. Si te apetece aún puedes tirarte de cabeza a la piscina, más adelante no será recomendable. Cuando nades, trabaja para que el movimiento sea muy amplio y lento. “Lo más importante ahora es la suavidad. Hazlo todo a cámara lenta. En tu vida diaria tienes que empezar a bajar el ritmo, y los ejercicios pueden ayudarte a aprender a hacerlo. Para que quede muy claro, yo siempre digo que se trata de nadar como si hicieras tai-chi”, recomienda Noemí Suriol.

 

 

Trabajo de piernas

Ponte boca arriba y desplázate por la piscina aguantando con los brazos un churro en la nuca. Los brazos deben estar quietos. El movimiento de las piernas es parecido al que haces al llevar una bicicleta, pero en este caso debe ser desde la ingle (no sólo los pies) y lo más amplio posible. Con este ejercicio aflojas articulaciones y reduces mucha tensión en la cadera. Al mover las piernas, permites que éstas descansen y estimulas la circulación.

 

Desplazamientos andando

Si no estás acostumbrada a nadar, no te preocupes, puedes hacer lo mismo desplazándote por la piscina de pie (siempre con la planta de los pies en el suelo, no de puntillas) y trabajar solamente los brazos. En realidad, incluso si sabes y te apetece nadar, también es buena idea alternar las dos modalidades. Al andar, continúa incidiendo en la misma idea de amplitud de movimientos.

 

 

Fortalece el abdomen

Ponte de pie y separa ligeramente las piernas. Extiende los brazos a los lados e inclina el cuerpo con suavidad, primero de izquierda a derecha y luego al contrario. Si lo necesitas, cuando llegues a la posición central puedes descansar unos segundos.

 

 

Actívate

No es un ejercicio, pero sí es un buen modo de acabar las rutinas, porque con ello logras activar la circulación. Cuando salgas de la piscina, coge el mando de la ducha y haz un ligero masaje en las piernas con agua fría. Hazlo en círculos, primero la pierna izquierda y luego la derecha; en dirección del pie a la ingle y luego bajando.

 

 

 

 

 

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