Antidepresivos en el embarazo y riesgo de autismo

Un estudio ha demostrado que tomar antidepresivos durante los dos últimos trimestres del embarazo aumenta el riesgo de que el bebé padezca autismo durante la infancia.

Entre un 6% y un 10% de las mujeres embarazadas toman antidepresivos sin ser conscientes del peligro que esto puede suponer para el bebé que están gestando.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Montreal y publicado en la revista JAMA Pediatrics explica que la ingesta de antidepresivos durante el segundo o tercer trimestres del embarazo aumenta el riesgo de que el pequeño desarrolle autismo durante la infancia. En concreto, tomar este tipo de fármacos en la gestación aumenta hasta un 87% las probabilidades de que el hijo sufra este trastorno.

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El estudio se realizó analizando los datos de unos 145.000 niños nacidos entre 1998 y 2005 en Quebec, Canadá. A 1.054 de estos niños les habían diagnosticado un trastorno del espectro autista (TEA). La mayoría de los afectados eran chicos y la edad media del momento en el que se detectó el problema fue casi a los 5 años.

Al comparar la cifra de hijos nacidos de madres que habían tomado antidepresivos durante los distintos trimestres del embarazo, se comprobó que el uso de esta medicación durante el segundo o tercer trimestres de la gestación duplica el riesgo de que el pequeño padezca este trastorno. En cambio, tomar antidepresivos al principio no afecta al feto, ya que es después cuando tiene lugar la fase crítica del desarrollo cerebral del bebé en la que puede resultar afectado por este trastorno.

Aunque estudios anteriores ya apuntaban este nexo, hay expertos que critican la metodología, al comparar a embarazadas sanas con deprimidas. También hay que destacar que siempre que se recurre a un tratamiento en la gestación, se hace tras evaluar que los beneficios son superiores a los riesgos. No obstante, sí se debe considerar si el tratamiento con antidepresivos puede ser sustituido por otras alternativas, como la terapia cognitiva conductual y el ejercicio, para ayudar a las embarazadas deprimidas.

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