Picor en el embarazo, ¿por qué?

Durante el embarazo es frecuente tener picores, que pueden ser muy molestos, a partir del segundo trimestre en las zonas que más se estiran, abdomen y senos.

También pueden aparecer por la mayor sensibilidad de la piel, más si la tuya es muy seca o si padeces eczema o reacciones alérgicas. Qué hacer para aliviar el picor en el embarazo...

Lo primero, ve a tu tocoginecólogo para que descarte otros posibles motivos. Si no los hay...

  • Evita los baños prolongados con agua muy caliente, que secan la piel y aumentan el picor.
  • Usa jabón con pH neutro, sécate sin restregar y ponte crema hidratante sin perfume.
  • En casa, mantén cierta humedad ambiental.
  • Prueba a darte masajes con aceite de rosa mosqueta, o friegas con germen de trigo o vinagre de manzana, o a untarte talco líquido.
  • A algunas embarazadas les alivia tumbarse y empujar la piel de los costados hacia arriba para que el abdomen no esté tan tirante.
  • No uses tejidos sintéticos en esa zona.
  • Además de hidratarte por fuera, hidrátate por dentro.
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    Cuándo debes preocuparte por el picor

    Hay algunas afecciones, poco frecuentes, que además de picor ocasionan sarpullido, pápulas o ampollas: la erupción polimorfa y el prurigo del embarazo, que pueden persistir hasta después del parto (con medicación se alivia un poco el picor), y el pengifoide gestacional, que se considera más grave porque puede afectar al crecimiento del feto. Y ¡mucha atención!: una comezón muy intensa puede ser síntoma de la colestasis intrahepática, un problema del hígado que hay que tratar con suma urgencia.

    No te alarmes ante cualquier picor (por ejemplo, si se te enrojecen las palmas de las manos y las plantas de los pies y a veces te pican, sólo se debe al aumento de la hormona estrógeno), pero no dejes de consultar al médico.

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