Los cambios del cuerpo en el embarazo y cómo afecta a las relaciones sexuales

El primer paso para disfrutar del sexo durante el embarazo es aceptar los cambios físicos, hormonales y emocionales que vas a sufrir durante estos meses. Una vez que los aceptes, disfrutarás con tu pareja durante una de las etapas más bonitas de tu vida.

Acepta tus cambios físicos

El primer paso para disfrutar de estas ventajas de las relaciones sexuales en la gestación es adaptarse a la nueva situación, aceptando los cambios físicos que suelen producirse en estos meses.

Así, no es extraño que durante el primer trimestre la futura mamá esté más cansada, que experimente malestar de estómago o náuseas y una hipersensibilidad en el pecho que haga dolorosa su estimulación. Ante esta situación, probad distintas alternativas: si antes solíais tener relaciones por la noche y ahora estás que te caes de sueño, mantenedlas por la mañana.

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O después del desayuno o la comida, si al comer se te asienta el estómago. En cuanto a las molestias en el pecho, cómprate un sujetador con el que te encuentres atractiva y cómoda y no te lo quites en las relaciones sexuales; a ti te aliviará y tu pareja lo puede encontrar excitante.

En el segundo trimestre te sentirás mejor física y anímicamente y estarás ya acostumbrada a tu condición de embarazada. Disfrutarás más del sexo. Y en el tercer trimestre, con el volumen creciente de tu abdomen, de nuevo habrá un cambio en tu disfrute sexual, básicamente porque estarás menos ágil.

Es el momento ideal para probar otras posturas; por ejemplo, tumbada de costado con una almohada sujetándote la tripa o sentada a horcajadas encima de tu pareja, ya que así controlas la profundidad de la penetración y el ritmo que más te conviene.

Cambios emocionales en el embarazo

Un efecto habitual de los cambios físicos es que la mujer se puede sentir menos atractiva, especialmente a medida que gana volumen. Sin embargo, los hombres suelen ver en el cuerpo de la embarazada la esencia de la feminidad: caderas redondeadas, mayor volumen del pecho... Además, para ellos, haber logrado el embarazo supone una reafirmación de su propia sexualidad.

Habla con tu pareja de cómo te sientes, seguro que te sorprende lo atractiva que te encuentra. También es importante que te mimes un poco para reforzar la confianza en ti misma: un tratamiento de belleza, un conjunto nuevo de ropa interior…

Otro aspecto emocional que influye es el miedo a molestar o dañar al bebé en el coito. No os preocupéis, él está de lo más protegido por el líquido amniótico y la pared del útero, mientras que el tapón mucoso mantiene a raya el riesgo de infección.

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En cuanto a las contracciones del orgasmo y las prostaglandinas del semen, es cierto que podrían desencadenar el parto, pero únicamente cuando el embarazo está a término.

Generalmente suele ser el hombre el que teme dañar al bebé, ya que su cuerpo no está viviendo el proceso de adaptación; es bueno que le tranquilices y quizá que tengáis unas relaciones más calmadas.

Si eres tú quien tiene este temor, experimenta con tu cuerpo a solas, poco a poco. Y, eso sí, explícaselo a tu pareja y hazle partícipe, para que no se sienta rechazado.

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