Recomendaciones para combatir el calor

Revisar tu dieta para adaptarla a tu estado y también a la estación más calurosa es esencial para sentirte más ligera. Ah, y no olvides que es importantísimo tener tu piel bien protegida...

En verano, intenta seguir un horario de comidas regular, ve únicamente a restaurantes de máxima confianza y, ante la duda, pide el agua embotellada. Además, recuerda qué puedes comer.

Alimentos recomendados: Comidas ligeras y refrescantes (que no frías). Por ejemplo, ensaladas variadas (cuidando siempre que todos los ingredientes estén bien lavados). Platos ricos en fibra (ahora los necesitas porque el intestino está más perezoso y esto se agrava con los viajes propios de esta época), como un arroz integral con verduras o una crema de puerros. Todo tipo de frutas de temporada y de verduras, así como lácteos (ojo, es muy importante que los quesos estén pasteurizados).

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Comidas a evitar: Mejor no consumas frituras, embutidos, ahumados y comidas picantes, que nutren poco y hacen que las digestiones resulten muy pesadas. Toma como mucho un café al día. Y, por descontado: ni se te ocurra probar el alcohol.

Protege tu piel del sol

Durante el embarazo eres muy proclive a las quemaduras solares y a las manchas en la piel, así como a las bajadas de tensión.

Manchas solares: Es importantísimo que utilices crema con protección pantalla total antes de salir de casa. Y si usas sombrero o gorra, mejor. En el embarazo aumenta la melanina por efecto de los estrógenos, por lo que podrían salirte manchas en el cuello y en la cara (cloasma). La luz solar puede fijarlas, y te costará más eliminarlas.

Hipotensión: No te tumbes a tomar el sol, sobre todo en las horas más calurosas, y recuerda que estar en la playa baja la tensión. Busca lugares sombreados y si te mareas, tómatela en la farmacia. Si está baja opta por una bebida isotónica.

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